Mucho se ha hablado por estos días de si Mendoza es una provincia cara, si garantiza servicios elementales en un mundo de alto tránsito como la conexión a internet o si hay suficiente promoción para mantenerla como destino ante una competencia fuerte que no deja de ofertarse todo el año.
Pero también hay otros detalles que merecen cuidarse, entre ellos, la seguridad. Ocurrió con dos colectivos que volvían de Chile y transitaban por el ingreso a Uspallata. Ambas unidades fueron sorprendidas por un ataque a pedradas en plena madrugada. El hecho no puede relativizarse porque esa situación puede generar un grave accidente si esos proyectiles generan una reacción inesperada en el conductor o afectan la marcha del transporte.
Las quejas ya han sido expuestas por los empresarios, preocupados por estos ataques en plena ruta 7, donde un volantazo generaría un vuelco como los que ya se han experimentado en la alta montaña. Y esto es lo grave: que en esos parajes es más difícil acudir, por la distancia, a los servicios de rescate y emergencia. Hay que poner atención antes que ocurra una tragedia.
