El Poder Judicial es una estructura compleja, cuyo funcionamiento es esencial para la resolución de conflictos en la sociedad. Durante muchos años, ingresar a trabajar a Tribunales era una salida no sólo para los profesionales del Derecho, o estudiantes de Abogacía, sino también para parientes de empleados. Ordenar los concursos de ingreso ha sido siempre un objetivo importante para la cúpula, la Suprema Corte, puesto que históricamente se le ha conferido cierta honorabilidad.
Luego de 8 años se volvió a reglar la posibilidad de entrar a la Justicia para ocupar puestos. Sin embargo, el concurso ha generado sospechas sobre la transparencia del proceso. Es vital que las dudas e interrogantes que existan sobre la posible filtración del examen sean saldadas con la mayor claridad posible. No está en juego solamente una determinada cantidad de puestos laborales, sino la imagen de un poder del Estado en cuanto a su integridad y ética. Y a su esencia, que es el servicio de justicia. Hay que determinar responsabilidades, si las hay, y recuperar la viabilidad de este proceso de competencias.
De otro modo, si no se garantiza la igualdad, no estaríamos hablando de justicia.
