La seguridad vial en Mendoza es una de esas cuestiones que suelen surgir cada tanto, fundamentalmente, cuando se produce una tragedia en alguna ruta.
Desde hace al menos dos años, hay otra discusión en la provincia que está atravesada, a su vez, por cuestiones laterales que no dejan de resolverse. El debate que ha ido subiendo en la preocupación diaria de los conductores tiene que ver con la vigencia del examen obligatorio para los vehículos. Primero, hubo una etapa flexible para su implementación, sobre todo, por la falta de respuestas en el país. Luego, llegó el momento del cumplimiento estricto, con las multas. A las quejas de aquellos que tienen que circular por caminos inadecuados debido a la falta de mantenimiento, se suma ahora la tensión interna en el frente oficialista que presiona por cambios en la norma.
Curiosamente, la Provincia decidió implementar esta revisación técnica una vez al año para aquellos autos con menos de siete años de antigüedad, aunque la ley nacional es menos rigurosa y establecía un máximo de 24 meses. Ahora debe aguardar un aval de la Nación que permita readecuarse en medio de las quejas. Por eso, da la sensación de que se han perdido dos años entre idas y vueltas, mientras los contribuyentes no dejan de movilizarse por calles atiborradas de baches o no tienen la fortuna de dar con la onda verde de los semáforos.
