Mendoza festeja el triunfo de la Selección Argentina. Foto: Pablo Porta (Instagram: p_o_r_t_a).

Con el último penal venciendo al arquero francés, las calles de Mendoza se convirtieron en el desahogo de la angustia. Argentina es campeón del mundo y la provincia vivió euforica los festejos por la copa, 36 años después del último logro.

Con el correr de los minutos, los mendocinos salieron en sus automóviles, las bocinas se adueñaron del ambiente, en algunas esquinas había hinchas -hombres, mujeres, niños- con camisetas, banderas albicelestes como capas, caras pintadas saltando de alegría, replicando a los conductores que recorrían sin destino.

El microcentro mendocino es, igual que tantos lugares del país, una explosión de alegría, llenó de banderas y cánticos, invitando a la familia a ser parte de un momento verdaderamente histórico.

La zona de exclusión dispuesta por el Gobierno provincial funcionaba desde temprano, por lo que los vehículos eran desviados para que no ingresaran al microcentro.

Miles de hinchas mendocinos comenzaron a llegar a pie a Peatonal Sarmiento y San Martín. Un escenario controlado por los policías para evitar desmanes, pero con algunos roces.