El estadio Malvinas Argentinas de Mendoza terminó la noche del miércoles con un saldo de unas 40 butacas rotas y una parte de estructura metálica que divide la popular de la platea cubierta completamente destrozadas, luego de los incidentes protagonizados por los hinchas de Quilmes.

El partido que disputó “el cervecero” con Boca por los cuartos de final de la Copa Argentina, tuvo que ser suspendido durante 17 minutos, luego de que los simpatizantes de Quilmes comenzaran a arrojar proyectiles hacia la platea “xeneize”.

Después de esto, forzaron una de las puertas y trataron de subir a la platea ante la intervención policial, que lanzó agua para frenar la situación.

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Federico Chiapetta, subsecretario de Deportes de Mendoza, señaló que los arreglos deberá pagarlo Torneos y Competencias, organizador del evento deportivo junto a la Asociación de Fútbol Argentino.

Con 44 años de antigüedad, desde 2012, el Malvinas viene renovándose, con el objetivo de cumplir con las exigencias de espectáculos deportivos de carácter nacional e internacional. Las últimas tareas se dividieron en tres áreas: campo de juego; ascensores, palco y cabinas de locución, y luminarias LED.