Diego Simeone se reunió el lunes en Buenos Aires con Mario Israel, el hombre fuerte de la dirigencia de River Plate en ausencia del presidente José María Aguilar, para tratar el tema refuerzos del plantel, a poco más de una semana del comienzo de la pretemporada en Mar del Plata.

    El flamante entrenador riverplatense abandonó por las navidades su estancia en Punta del Este, donde se encontraba de vacaciones, para ponerse al tanto personalmente de las gestiones encaminadas por la dirigencia millonaria. Las respuestas que encontró El Cholo durante el almuerzo que sostuvo en Puerto Madero con Israel no le arrojaron demasiadas certezas, aunque los intentos por satisfacer sus pedidos no ceden.

    El principal tema a resolver pasa por las diferencias que mantiene la directiva de River con los conductores del fútbol mexicano a raíz del truncado pase de Ernesto Farías a Toluca –el delantero terminó firmando contrato con Porto de Portugal–. Esto traba la incorporación del delantero uruguayo Sebastián Abreu, quien juega en los Tigres de Monterrey y pidió quedar libre, pese a que le quedan seis meses de contrato, para incorporarse a River.

    Claro que los dirigentes, enterados del objetivo final del oriental y del Millo, empezaron a entorpecerle la salida, algo que el propio Aguilar, quien se encuentra en México, donde pasó la Navidad (regresará al país el jueves) intentará destrabar en estos días.

    Pero desde Buenos Aires también se están haciendo gestiones por el zaguero ex Newell’s Facundo Quiroga, quien se quiere ir de Wolfsburgo de Alemania y al que Simeone quiere con urgencia, porque Nicolás Sánchez se podría sumar a la pretemporada recién el 15 de enero (el resto comenzará el jueves tres).

    También Diego Placente está en la mira de Simeone, pero acá debe lidiar con Ramón Díaz, quien lo conoce muy bien y se lo quiere llevar a San Lorenzo. También quedó descartado Roberto Ayala (ver aparte), a quien El Cholo sondeó para remplazar a Federico Lussenhoff, cuyo destino está en Rosario Central o Banfield.

    Además se irá Fernando Belluschi al Olympiakos griego, aunque en la negociación podría ser canjeado, además de una buena suma de dinero, por el ex Lanús Rodrigo Archubi. Otro que partirá posiblemente hoy es el delantero colombiano Radamel Falcao García, a Fluminense de Brasil. Así las cosas, Simeone colgó en el arbolito de Navidad muchas ilusiones pero pocas realidades, aunque los regalos pueden llegar para fin de año, siempre si hay plata de por medio.