En un fallo que dará que hablar, la Conmebol decidió descalificar a Independiente de la Copa Sudamericana y clasificar a cuartos de final a la Universidad de Chile. Mucha bronca en la institución argentina por lo que consideran un fallo injusto que termina premiando al club chileno, acusado de comenzar con serios incidentes en el estadio Enrique Bochini.
El organismo resolvió descalificar a Independiente del torneo y aplicarle una sanción ejemplar: el club perderá la localía en sus próximos siete partidos internacionales y tampoco podrá llevar público en igual cantidad de encuentros como visitante. Además, deberá abonar una multa de 150 mil dólares y exhibir carteles con leyendas como “basta de racismo, discriminación y violencia”.
La U. de Chile, premiada con la clasificación a cuartos de final
Por su parte, Universidad de Chile avanzará a los cuartos de final, donde enfrentará a Alianza Lima, aunque también recibió un castigo severo: no podrá contar con su hinchada en siete partidos como local ni en siete de visitante. A la multa económica de 150 mil dólares se suma la obligación de desplegar los mismos mensajes contra la violencia.
El fallo llega después de una serie de audiencias y descargos escritos presentados por ambos clubes. Según explicó el presidente de Independiente, Néstor Grindetti, la defensa del Rojo se basó en que la violencia “se originó exclusivamente en la parcialidad visitante” y que la institución había cumplido con todas las exigencias de seguridad. Sin embargo, la Unidad Disciplinaria de Conmebol consideró probada la responsabilidad compartida y adoptó una decisión inédita por su magnitud.
El partido se había suspendido el 20 de agosto, tras reiterados episodios de agresión entre ambas hinchadas, que incluyeron la irrupción de barras de Independiente en la tribuna visitante. El clima de violencia se tornó incontrolable pese a los intentos de continuar el juego, lo que obligó a la cancelación definitiva.
