El delantero Rodrigo Palacio salvó al seleccionado argentino de una derrota inminente ante Ecuador, que hubiera hecho historia por lo inédita, pero su gol en el tercer minuto de descuento le dio apenas un poco de aire de cara al cotejo del miércoles con Brasil. Un jugador que actúa apenas un minuto de tiempo regular y cuatro de descuento no amerita calificación, más allá del gol que convirtió, pero su influencia en el marcador fue tan decisiva que mereció una mención especial por encima de la pobre labor grupal. De hecho, salvo el esfuerzo encomiable de Lionel Messi, que intentó siempre y provocó varias infracciones cerca del área rival, el resto de los jugadores albicelestes tuvo un atardecer sin brillos.

    Dentro de un nivel bastante chato, se destacaron, además, Javier Mascherano y Martín Demichelis. El volante del Liverpool inglés, como ya es costumbre, aportó el equilibrio en el medio del campo, se multiplicó y estuvo en todas partes hasta que debió salir lesionado. El defensor de Bayern Munich alemán fue lo mejor de la defensa pero sumó su segunda tarjeta amarilla y no podrá estar ante Brasil el miércoles.