De fondo, durante el tiempo que permanezcas allí, suena tango, siempre. El olor, el color, todo, te sitúa en cualquier punto de la Argentina. Pero no, estás en La Serena.

En un punto estratégico de esta ciudad chilena, en Avenida Cuatro Esquinas, a no más de 3 cuadras de Avenida del Mar, y por ende de la playa, se encuentra Martín Fierro, una magnífica parrilla argentina.

Por supuesto, adentro, y con motivo de la Copa América, muchos argentinos se deleitan con los mejores cortes de nuestras carnes.

Ariel, de Córdoba, es el encargado del lugar y el mismo le contó a El Sol de qué se trata Martín Fierro y cómo han vivido estos día de gran afluencia de hinchas albicelestes a tierras serenenses.

“Vienen argentinos de todos lados, en especial de Mendoza, San Juan, Córdoba. Esta fue una semana de locos acá por la Copa América. El domingo a la noche por ejemplo, esto fue una fiesta. Estaban todos parados, cantando, gritando y había varios personajes. Es fuera de lo común en esta época”, comenzó contando el Turco, sin descuidar ni un momento la parrilla.

“Martín Fierro es la única parrillada de estilo argentino que hay en La Serena, que trabaja con leña. Es como en Argentina, una parrillada que además tiene pastas, milanesas, minutas. Tenemos eso y también todo lo que viene del mar, mariscos, pescados, todo ese tipo de cosas”, reconoció.

Respecto de los precios y del consumo de los turistas argentinos, el encargado del local, manifestó: “Tenemos cortes que van desde los 10 mil pesos chilenos hasta los 15 mil, depende de para cuantas personas es la parrillada. Pensaba que los argentinos se iban a cuidar por lo que el cambio no está favorable, pero no, vinieron a tirar la casa por la ventana, porque han vaciado los vinos caros y los cortes de primera como la costilla y el cordero”.

 

Pero no todo es turista nacional en Martín Fierro. Muchos chilenos lo tienen a la vuelta de la esquina y también se dejan seducir por los platos de un restorant bien nuestro. “El chileno viene pero prefiere el filette, que es el lomo nuestro, algo que el argentino jamás pide. Es carne tierna y sin grasa”.

Ariel también se animó a contarnos su historia: “Yo hace 5 años que vivo en La Serena y en el restaurant llevo 4 años y medio. El dueño de acá es Gustavo, mendocino, yo soy de Córdoba. Como buen cocinero yo estaba de viaje, cocinando en Ecuador y conocí a una chilena. Me vine con ella para acá, me instalé y encontré a un grupo de amigos.  Estoy muy bien acá”.

Y reconoció: “Por ahora somos dos argentinos  trabajando además del dueño. El otro chico es un mozo mendocino”.