El encuentro entre Godoy Cruz y Talleres de Córdoba se suspendió la tarde de este martes luego de una agresión que sufrió el árbitro asistente Diego Martín, antes del inicio del inicio del segundo tiempo. El lineman recibió un impacto en la cabeza y el juez principal, Yael Falcón Pérez, dio por finalizado el partido.
Por lo que se observó en la trasnmisión de ESPN, Falcón Pérez tomó una tubo de hierro de unos 30 centímetros y se la entregó al comisario responsable de la seguridad del cotejo que se estaba disputando en el Estadio Víctor Antonio Legrotaglie.
El presidente de Godoy Cruz, Alejandro Chapini, se mostró decepcionado por el accionar de estos “supuestos hinchas” y aseguró que se volvió a vivir una nueva situación “repudiable” en el fútbol argentino.
La crónica del primer tiempo
El encuentro arrancó con la iniciativa del Bodeguero de querer hacerse con la pelota, algo que consiguió a lo largo de toda la primera mitad. A pesar de tener la posición, el Tomba no lograba “lastimar” a Talleres, quien apuntaba a la contra por intermedio de sus extremos.

La fórmula de intentar un juego asociado le sirvió a Godoy Cruz para protegerse, sumado a que apostó también a los centros y a la pelota parada. A los 38 minutos, el Expreso tuvo en la cabeza de Nicolás Fernández la apertura del marcador, pero fue anulado por “fuera de juego”.
