Mansur y Chapini.

Godoy Cruz transita semanas de tensión política en la previa a las elecciones, donde el oficialismo, hasta ahora un mismo bloque, se dividirá en dos listas que competirán entre sí. La fractura impactó de lleno en la conducción deportiva del club.

Es que se había conformado unamesa chica” de cinco integrantes, encargada de evaluar decisiones clave: desvinculaciones, rescisión de contratos, posibles ventas, llegada de refuerzos y la elección del futuro director técnico. Sin embargo, el espacio duró un par de días.

La falta de consenso entre los referentes del oficialismo provocó la ruptura del diálogo interno, dejando sin funcionamiento a la mesa que debía conducir la transición deportiva. La consecuencia inmediata es un freno casi total en la toma de decisiones estructurales.

Según fuentes del club, por ahora no habrá grandes movimientos, salvo algún caso excepcional o urgente que requiera resolución inmediata. Todo indica que cualquier movimiento de peso quedará supeditado al resultado electoral.

Con este escenario, el futuro del Tomba, incluyendo la planificación del plantel profesional y la designación del próximo DT, quedará en pausa hasta el 13 de diciembre, fecha en la que se definirán las elecciones internas y, con ellas, la línea deportiva que adoptará el club para 2026.