Neymar quedó en el ojo de la tormenta tras la derrota de Brasil con Colombia por 1 a 0 en Santiago de Chile. El capitán de la verdeamarella se fue expulsado por tirar un pelotazo y luego un cabezazo a los rivales y se perderá al menos un partido.
El brasileño tuvo un duelo particular durante todo el partido con los defensores colombianos. Tres hombres lo siguieron a todos lados y lo incomodaron con o sin pelota. Uno de ellos fue el capitán del seleccionado de Pekerman, Carlos Zúñiga, quien lesionó a Neymar en el Mundial con un rodillazo en su cadera y lo hizo estar fuera de las canchas durante dos meses.
Justamente con Zúñiga tuvo un fuerte cruce durante el juego. En el segundo tiempo se cansó Neymar y le gritó a la distancia: “Luego me llamas para pedir perdón, hijo de p…”, haciendo referencia al pedido de disculpas del colombiano tras lesionarlo en Brasil 2014.

