Lionel Messi ofreció este domingo una conferencia de prensa en el auditorio del Camp Nou para despedirse de Barcelona. Ante la vista de su esposa Antonela Roccuzzo, sus tres hijos, el presidente Joan Laporta, el plantel profesional y la prensa local e internacional, el astro argentino admitió que la inesperada noticia de su salida del club español lo mantiene “bloqueado, con mucha tristeza”.

A Messi se lo notó quebrado emocionalmente y abrió su corazón como nunca antes. Así las cosas, en medio de la conmoción y la tristeza, el futbolista no pudo contener el llanto y su esposa tuvo un tierno gesto con él.

Apenas ingresó al escenario, Messi se mostró muy movilizado y reconoció que le costaba hablar por primera vez públicamente desde que se confirmó su partida del equipo español. Antes de que pudiera decir unas palabras, empezaron a brotarle las lágrimas, y allí fue donde Roccuzzo entró en acción: vestida con un saco blanco, remera negra y minifalda a cuadros, se levantó de la primera fila, buscó en su cartera un pañuelo y se lo alcanzó.

Cuando volvió a su asiento también consoló a sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, que miraban con impotencia a su padre, y les susurró al oído para tranquilizarlos.

Messi, de 34 años, cuyo vínculo venció el pasado 30 de junio, tenía un acuerdo de palabra para la extensión pero Barcelona no pudo encajar las cifras del convenio dentro de la normativa impuesta por las autoridades del fútbol español.

El astro argentino, tras 17 temporadas en el plantel profesional, se marcha con una estadística impresionante: 672 goles, 268 asistencias, 778 partidos, 35 títulos y 79 premios personales, entre ellos, seis Balones de Oro.

“Hoy me toca despedirme de esto. Llevo toda mi vida acá. Llegué muy chiquito, con 13 años. Pasaron 21 años y me voy con mi mujer y con tres catalanes/argentinos y no puedo estar más orgulloso de todo lo que hice y viví en esta ciudad”, expresó Messi, que reiteró que no se quería ir del club.

Lo dejó en claro en la conmovedora despedida de este domingo. Pero los obstáculos financieros de Barcelona y las normativas de la Liga española, dieron por tierra la posibilidad de renovar su vínculo.

Acerca de su futuro, el argentino reconoció que PSG “es una posibilidad” pero aclaró que aún no tiene arreglado “nada con nadie”, al tiempo que confesó su deseo de “seguir compitiendo y ganando títulos” en un auditorio que exhibió a un costado todas las copas levantadas con Barcelona.