La disputa por el futuro de Julián Álvarez escaló este miércoles a una auténtica guerra entre Barcelona y Atlético de Madrid. El conflicto se profundizó luego de que Joan Laporta ratificara la intención de contratar al delantero argentino y el conjunto colchonero respondiera horas después con un durísimo comunicado en el que descartó por completo negociarlo con el club catalán.
“Estamos muy interesados en Julián Álvarez y nos gustaría que nuestra oferta fuera aceptada”, expresó Laporta, quien dejó en claro que Barcelona mantiene sobre la mesa la propuesta presentada al Atlético. El dirigente catalán aseguró además que su institución está preparada para concretar de inmediato la transferencia si en Madrid modifican su postura: “Si están en disposición de vender dentro de este período del mercado de verano, nosotros estaríamos dispuestos a comprar al jugador de conformidad con la oferta que les hemos hecho”.
Laporta también sostuvo que Barcelona actuó “con el máximo respeto” hacia el Atlético y que decidió reactivar con fuerza las gestiones tras recibir información sobre posibles negociaciones del club madrileño con otros interesados.
Las declaraciones generaron una reacción inmediata en Madrid. Desde el club colchonero decidieron romper el silencio y respondieron con uno de los comunicados más contundentes desde que comenzó el conflicto por el futuro del campeón del mundo: “El jugador está siendo victimizado, pero la única víctima del caso Julián somos nosotros. Nos han perjudicado económica y socialmente”.
Posteriormente llegó la definición más tajante del club madrileño, al remarcar que existe “un 0% de probabilidades de venderlo al Barça” y enfatizar que la postura “no va de dinero, sino de dignidad”. Asimismo, denunciaron que alrededor del delantero se desarrolló “una campaña con muchas mentiras y medias verdades” y remarcaron que “el único que paga por esto es el Atlético”.
La tensión entre ambas instituciones ha ido en aumento durante todo el mercado. El Atlético considera que las distintas presiones en torno a Álvarez terminaron perjudicando las finanzas del club, deteriorando la relación del jugador con los hinchas y generando un conflicto que inicialmente pretendían manejar puertas adentro.
La situación deportiva tampoco acompañó. Julián recibió fuertes silbidos por parte de los simpatizantes colchoneros durante el empate 2-2 frente a Villarreal y este miércoles se ausentó del entrenamiento debido a una “indisposición”, según informó la institución de forma oficial.
El delantero ya había manifestado durante el Mundial su deseo de buscar un traspaso, mientras Barcelona aparece como su destino prioritario y el Atlético pretende retenerlo, como mínimo, durante la temporada 2026/27.
Fuente: agencia NA
