Nuevamente un partido de fútbol termina eclipsado por hechos de violencia. Pero esta vez no se registraron afuera del estadio, entre los barras, sino en los camarines, con los propios protagonistas.
La víctima fue el plantel de Independiente Rivadavia. El equipo de Claudio Del Bosco se disponía a abandonar el Gigante de Arroyito, luego del empate en dos, cuando apareció un golpe de puño de atrás, de Gonzalo Belloso, ex jugador y actual manager de Rosario Central, a Daniel Valls, gerente deportivo de la Lepra.
Y ante esa situación, en vez de calmar los ánimos y separar al agresor, la seguridad privada del estadio canalla arremetió también contra Valls y todos los que acudieron cuando el dirigente recibió el primer golpe. Y allí la “batalla campal”, como la definió uno de los agredidos, el profe Enzo Storani.
Todos contra todos y nadie que podía parar las agresiones. Allí apareció la Policía rosarina, y enardeció aún más a los protagonistas con su actitud patoteril.
Fueron golpes de puños que se repartieron por doquier y hasta se escucharon algunas balas de goma. Sí, en los propios camarines, de donde se intenta promulgar la No Violencia en el fútbol.
Cuando todo se calmó y de a poco se fueron calmando los ánimos, Daniel Vila, presidente del club, su hijo Agustín, dirigente, Enzo Storani, el profe, Josué Ayala, quien sufrió el robo de sus pertenencias, el propio Daniel Valls, el DT Claudio Del Bosco y Cristian González, el utilero, otro de los agredidos, fueron a erradicar la denuncia para dejar todo en mano de la Justicia.
“Después de ver un muy lindo partido de fútbol terminar en una comisaría no es agradable para mí”, arrancó comentando Daniel Vila, saliendo de la destacamento policial.
Luego, contó su versión de los hechos: “Yo no vi que había pasado, me fui del estadio y después volví. Aparentemente algunos jugadores y miembros del cuerpo técnico fueron agredidos por Gonzalo Belloso y Hernán Castellanos y algunas otras personas no identificadas que estaban en el sector de camarines. Los dirigentes no están involucrados”.
Y completó: “Hicimos la denuncia, ahora actuará la Justicia. Tendrá que llamar a los denunciados y tomarles declaraciones. Los golpeados están bien, el más golpeado fue Daniel Valls.
Así mismo, Josué Ayala, declaró que nunca “había vivido una situación similar” y se mostró muy molesto por el robo de sus pertenencias.
Por su parte, el DT Claudio Del Bosco fue más contundente en sus declaraciones y culpó a Gonzalo Belloso y a Hernán Castellanos de generar todo lo que ocurrió en el Gigante.
“En Mendoza hizo lo mismo (Belloso). La verdad que una vergüenza porque una institución prestigiosa no puede tener esa gente adentro. Agredió a Valls y a los utileros”, manifestó el entrenador. “La verdad es que Belloso y Castellanos dejaron mucho que desear”, agregó.
Y sumó además: “La seguridad del club siempre nos trató mal”.
Enzo Storani, uno de los que intentó separar y también fue agredido, expresó; “El trato de la seguridad la verdad que no fue bueno, estamos muy apenados.
“La verdad estamos muy triste por esta situación que no tiene nada que ver con el deporte. No hay gente capacitada para estar en esto y así estamos en este país”, continuó.
Fue un nuevo papelón en la historia del fútbol argentino, que ya tiene varias páginas negras. ¿Se cansarán algún día los violentos?
