El muralista tuvo que pintar una pared para evitar una sanción.

Una persona sancionada por degradación visual del entorno urbano optó por transformar su infracción en un acto positivo para la comunidad. Tras ser considerado responsable de realizar un graffiti en la calle Alberdi, el infractor está cumpliendo con las condiciones de un acuerdo conciliatorio que incluye la restauración de la pared afectada y la creación de un nuevo mural en el Jardín Girasoles del municipio.

Luego de la audiencia del juicio, donde el Jurado Vecinal dictaminó su responsabilidad, el infractor propuso voluntariamente reparar el muro dañado y pintar un mural, aprovechando su habilidad como muralista.

Esta iniciativa fue acogida favorablemente por el representante municipal y, bajo las facultades otorgadas al Jurado Vecinal por la ordenanza, se firmó el acuerdo conciliatorio el 25 de abril. Las tareas de restauración en calle Alberdi comenzaron a principios de mayo y ya han sido completadas.

El boceto de la obra.

Esta semana, el joven comenzó a trabajar en el mural del Jardín Girasoles, con la expectativa de finalizarlo la próxima semana. Una vez completadas estas tareas, el infractor habrá cumplido con su compromiso, evitando así una multa.

El rol del jurado vecinal

Implementado por el municipio en 2023, el Jurado Vecinal permite a los vecinos sancionar conductas que infringen el Código de Convivencia. Este mecanismo busca fomentar la participación ciudadana en la mejora de la convivencia y el cuidado del entorno urbano, más allá de una mera recaudación de multas.

El muralista tuvo que pintar una pared para evitar una sanción.

El caso del joven grafitero es un claro ejemplo del objetivo de esta iniciativa: convertir una acción negativa en una oportunidad para contribuir positivamente a la comunidad. El éxito de este procedimiento crea expectativas sobre su capacidad para ofrecer nuevas soluciones y alternativas a las infracciones, promoviendo la paz social y la participación activa de los ciudadanos en el cuidado de su ciudad.

Este innovador enfoque no solo resuelve infracciones de manera constructiva, sino que también fortalece el tejido social al motivar a los vecinos a colaborar por el bienestar común.