Un australiano tuvo un encuentro inesperado con un ave rapaz cuando el avión no tripulado que pilotaba fue alcanzado por un águila volando a toda velocidad.
“Sobrevivió”, dijo Adam Lancaster acerca de su avión no tripulado, “pero necesito $100 para poder arreglarlo”.
El aguila también sobrevivió el impacto, aseguró Lancaster, quien agregó que el ave seguía cerca del lugar “para confirmar que habíamos aprendido la lección.”
Lancaster es un fotógrafo y camarógrafo que trabaja en Melbourne, y está preparándose para convertirse en un operador certificado de aviones no tripulados.
“No hay volar drones cerca de las aves de presa”, escribió Lancaster en su página de YouTube . “Atacan al ver que se trata de una amenaza”.
“Si usted ve un ave de presa mientras vuela, aterrice”, recomendó.

