El mendocino Lucas Paganini, científico planetario de la NASA, participó este domingo del recibimiento de la cápsula con un preciado cargo: un puñado de rocas y polvos del asteroide Bennu.
Por primera vez en su historia, la NASA logró traer a la Tierra una muestra de un asteroide, que los científicos esperan proporcione información única sobre el origen de la vida y sobre la formación del sistema solar hace unos 4.500 millones de años.
En medio de una gran expectativa, la cápsula aterrizó a las 08.52 hora local (11.55 hora de Argentina) en el desierto de Utah (Estados Unidos).
Siete años pasaron desde que la nave OSIRIS-REx levantó vuelo desde Cabo Cañaveral, en Florida. El objetivo de la NASA era recolectar muestras de Bennu, un raro asteroide primitivo del tamaño del Empire State de Nueva York, que guarda muchos de los secretos del origen del Sistema Solar.
Esta es la primera vez que la agencia espacial de EE.UU consigue traer a la Tierra las muestras de un asteroide. La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) logró recuperar restos de asteroides en 2020, pero se trató de una cantidad mínima, no mayor que una cucharadita de polvo y rocas.
¿Quién es el mendocino Lucas Paganini?
Lucas Paganini se crió en un barrio de Maipú y su adolescencia la pasó en Godoy Cruz. Es un destacado astrónomo de 43 años con experiencia en las misiones de los telescopios espaciales James Webb y Roman, así como en la misión Juno de la NASA.“Cuando era niño, ni siquiera se me pasó por la cabeza, que algún día podría ser parte del equipo de la NASA y apoyar su emocionante misión”, dijo.
Aunque en una entrevista que le realizaron para el sitio de la agencia espacial, confió: “Observar a los astronautas partir e investigar el espacio tuvo un fuerte impacto en mi niñez. Pero, en aquel entonces, no existía la posibilidad de estudiar un grado en la temática de las ciencias espaciales en mi provincia”.
Para Lucas, la ingeniería era el campo más cercano al espacio, por lo que estudió Ingeniería Electrónica y de Telecomunicaciones en la Universidad de Mendoza. Después de completar sus estudios, decidió aventurarse y viajar a Europa, donde obtuvo una beca de posgrado en el Instituto Max Planck para el Estudio del Sistema Solar en Alemania.
En junio, la comunidad científica a través de la Unión Astronómica Internacional decidió honrar al mendocino al colocarle su nombre a un asteroide.

