Fue por eso, que inmediatamente, los empleados del Museo Nacional Aéreo y Espacial de la ciudad, se apresuraron a ayudarla y como si realmente se tratara de una imagen cinematográfica, detuvieron el tráfico.
Los encargados de la hazaña fueron el agente de seguridad, Christopher Camper, y las empleadas del Museo Indioamericano, Megan Byrnes, y Elizabeth Gische.
Vía: Diario Washington Post.
