Sebastián Splawinski es un sacerdote de 29 años que hace menos de un año llegó desde Entre Ríos a la ciudad santafesina de Avellaneda y a través de Facebook y videos promociona misas “mensuales” que celebra en “un ambiente de boliche” a la que asisten cientos de jóvenes.
Las celebraciones, que inicialmente se realizaban en el patio de un colegio católico de esa ciudad, ubicada a 326 kilómetros de la capital provincial, ahora se van a trasladar a un club de fútbol donde ya realizaron “una fiesta con el grupo Vilma Palma”, informó el religioso.
El cura Sebastián Splawinski contó que la temática de las misas varía, al señalar que “una vez representamos el credo cantado y utilizamos pantallas gigantes, efectos sonoros, humo, esferas de espejos y láser”.
“Siempre al final, pedimos un fuerte aplauso al Barba”, dijo al explicar que “así le decimos a Dios”, mientras se acomodaba el flequillo que amenaza con taparle los ojos.
Cuando finaliza la celebración religiosa, que también comenzó a ser atracción “para gente grande”, los jóvenes son invitados a “una movida” que incluye baile y “pancho y gaseosa gratis”.
El cura explicó que “modernizó las misas porque eran muy aburridas” y dijo que cuenta con el apoyo del Obispado y tiene una relación fluida con la intendencia local que apoya “iniciativas que movilicen sanamente a la juventud”, aseguró el intendente Orfilio Marcón.
Los encuentros se realizan el último domingo de cada mes y el 28 de noviembre la cita será en el club Barrio Norte y se aguarda con mucha expectativa la misa del sacerdote, ordenado diácono en marzo del año pasado y sacerdote en diciembre del 2009.
