Los chistes de colmos, con sus distintos grados de gracia y buen gusto, son un clásico dentro del extenso mundo del humor.
¿Cuál es el colmo de un sordo? Que al morir le dediquen un minuto de silencio. ¿El de un mudo? Que le detengan y le digan que tiene derecho a permanecer en silencio. ¿El de un jardinero? Que a su hija Rosa la dejen plantada. ¿El de un jorobado? Estudiar Derecho. ¿El de un vago? Levantarse dos horas antes para tener más tiempo para no hacer nada. ¿El de un inmortal? Ser sentenciado a cadena perpetua. ¿Y el de un futbolista?
Ese lo encarna Yoann Gouffran, un joven delantero de 24 años del Girondins de Burdeos, al que una serie de pruebas médicas le han confirmado que sufre alergia al polen y al césped, aspecto este último que, obviamente, repercute de forma muy negativa en su rendimiento sobre los terrenos de juego.La noticia fue destapada a finales de la pasada semana por el rotativo francés Le Parisien y en ella Jean Tigana, ex jugador y actual inquilino del banquillo bordelés, confirmaba las molestias que sufre el jugador cada vez que salta al campo. “Para un futbolista es algo bastante molesto”, reconocía, al tiempo que apuntaba que “no sé si sólo podré utilizarle cuando juguemos contra el FC Lorient y el AS Nancy, los equipos en cuyos estadios el césped es artificial”.
La patología que sufre Gouffran mediatiza de manera considerable el ejercicio de su profesión, no en vano el Girondins disputa 36 de sus 38 partidos ligueros en césped natural.Gouffran fue considerado hasta hace un par de años una de las grandes promesas del fútbol francés. Originario de Guadalupe, fue descubierto por los ojeadores del Caen en un torneo de promesas disputado en Clairefontaine y debutó en el primer equipo con 17 años, convirtiéndose además en un habitual de las selecciones inferiores (ganó en 2005 el Campeonato de Europa sub”19 marcando además un gol en la final contra Inglaterra, mientras que un año después también brilló en el mismo certamen con los sub”21, combinado del que fue un habitual). En 2008, ya con 22 años, se convirtió en pieza codiciada en el mercado.
Incluso el Arsenal de su compatriota Arsene Wenger se interesó por los servicios de este delantero rápido y atlético, pero al final fue el Girondins del Burdeos el que consiguió ficharle previo pago de 6,5 millones de euros -tuvo que pagar 210.000 al Paris Saint Germain por no respetar un precontrato firmado meses antes.Aparecen los problemas Fue precisamente con su traslado a la ciudad de Aquitania cuando aparecieron los primeros síntomas. Su rendimiento bajó muchos enteros y, a pesar de que el Girondins ganó la Liga, Gouffran no fue el jugador que se esperaba.
Además, sus compañeros y familiares empezaron a darse cuenta de que estornudaba constantemente durante los entrenamientos y partidos. Finalmente fue sometido a una serie de pruebas, que constataron que padecía alergia, tanto al césped como al polen, mucho más presente en el ambiente de Burdeos que en el de Caen.El joven punta galo está ahora en manos de diversos especialistas en la materia con el objetivo de que le puedan proporcionar un tratamiento que le permita seguir jugando sin padecer los síntomas de alergia que tanto merman su rendimiento. Hasta entonces, Jean Tigana seguirá dudando si únicamente debe alinearle en aquellos encuentros que se disputen sobre superficie artificial.
