¿Has pensado alguna vez acerca del valor nutricional de las bebidas alcohólicas que consumis? Probablemente no. Varios estudios revelan que los diferentes tipos de bebidas alcohólicas tienen diferentes valores nutricionales. Estos diferentes tipos de bebidas tienen su propio contenido calórico y reaccionan de forma distinta en el interior del cuerpo humano.
El contenido nutricional de estas bebidas alcohólicas son también diferentes, por ejemplo, el vino contiene sustancias fitoquímicas que actúan como antioxidantes para el cuerpo, mientras que la cerveza aporta al organismo solo azúcar (carbohidratos).
Las bebidas alcohólicas son fuente de calorías vacías, esto es que carecen de micronutrientes (vitaminas y minerales) que sean beneficiosos para el organismo.

En cuanto a su valor nutritivo, un gramo de alcohol aporta al organismo 7 calorías, más que un gramo de azúcar (4 calorías), así una lata de cerveza (350 ml) aporta al organismo unas 110 calorías, una copa de vino, unas 80 y mezclar cualquier bebida destilada con un refresco supera las 200. Por lo tanto, simplemente nos aportan algo de energía, la cual se verá contrarrestada por el efecto depresor que tienen sobre el sistema nervioso central reduciendo la capacidad de hablar, pensar, caminar, etc.

Además, el consumo de alcohol tiene un gran impacto en términos de salud. Según la OMS ( Organización Mundial de la Salud), se ha advertido de la magnitud de los problemas de salud pública asociados al consumo de alcohol: a corto plazo, interfiere en los procesos de aprovechamiento de los nutrientes y provoca una disminución del apetito. Y tomadas de forma abusiva y regular, están claramente relacionadas con el desarrollo de enfermedades como obesidad, hipertensión arterial, hipertrigliceridemia, enfermedades hepáticas, pancreatitis, gastritis, cáncer de estómago y de esófago y, en otro orden de cosas, el riesgo de sufrir accidentes de tráfico.

En cuanto al consumo de alcohol, se ha comprobado que el sexo femenino es más vulnerable a los efectos de las bebidas alcohólicas. El que beber constantemente tiene más consecuencias físicas adversas en las mujeres, o por lo menos en ellas aparecen más rápido y con más fuerza.
Estos efectos son aún mayores en las mujeres, ya que metabolizan más rápido el alcohol, con lo que el daño afecta de manera más rápida a sus órganos vitales, especialmente en cuanto a cardiopatías se refiere.

Por tanto, lo mejor es consumir alcohol sólo de manera esporádica y con control o directamente no hacerlo sobre todo si uno está llevando adelante un plan para bajar de peso.
Lic. María Victoria Forlizzi
Mat.546
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