Después de dar a luz no solo existen cambios en la vida de una mujer a causa de la llegada del bebé sino que su cuerpo tiene que ir adaptándose a su nueva vida tras varios meses de gestación. Una de las cosas que más preocupan a las “nuevas mamás” es el apetito sexual, el cual se ve disminuido tras el parto ya que hay mucho cansancio y, además, está plenamente centrada en su nuevo rol de madre, en su bebé y todas las preocupaciones que ello conlleva.
En primer lugar, decir que es algo normal que le sucede a muchas mujeres, y que no debe agobiar a la mujer que lo atraviesa ni a su pareja tampoco, que sin duda también le afecta. Además del cansancio, ver que el cuerpo no está como antes de dar a luz, así que es lógico que la mujer no se sienta tan amante como antes.
Así, la mujer experimenta grandes cambios físicos, psicológicos y hormonales, y el hombre también debe adaptarse a las nuevas circunstancias.

No importa si la mujer atravesó un parto vaginal o una cesárea. En ambos casos puede aparecer dolor al mantener relaciones sexuales (en la zona genital tras el parto o en el abdomen tras la cesárea) y en ambos casos la vida sexual se ve alterada durante un tiempo.
Las ganas de hacer el amor no son las mismas y lo primero es no agobiarse por ello ya que entonces tardarán más en llegar. Recuperar el deseo sexual llevará su tiempo, y eso es algo que varía en función de cada persona ya que no todos los cuerpos funcionan igual. Lo que es importante es no recurrir al sexo sin ganas ya que eso retrasará la vuelta del apetito sexual. Pero, ¿qué cambios y miedos pueden surgir en la madre primeriza?
Cambios sexuales en la mujer después de dar a luz
Este momento es especialmente delicado. Su cuerpo y su mente (¡se ha convertido en madre!) han experimentado cambios importantes que van a influir en la forma de vivir la sexualidad. Al mantener una relación pueden surgir dudas y miedos.
Cambios en los genitales
Tras el parto, la zona vaginal se queda distendida y es habitual que aparezca flacidez en el periné. Al hacer el amor, se puede notar el tono muscular más flojo y sentir menos placer, tanto para la mujer como para su pareja. Suele ser pasajero, aunque se puede solucionar más rápidamente practicando los ejercicios de Kegel (tensar los músculos de la vagina y el ano hacia dentro) para tonificar el periné.

Miedo a sentir dolor
La zona genital puede quedar dolorida, más si ha habido episiotomía, puesto que la cicatrización total tarda meses. Muchas mujeres experimentan molestias de distinta intensidad durante un tiempo, hasta que recuperan la sensibilidad normal.
Es frecuente que la lubricación disminuya (sobre todo si se da el pecho), lo que suele empeorar las molestias.

Los puntos de sutura pueden dejar zonas endurecidas, dolorosas y rígidas, que tardan tiempo en desaparecer y que disminuyen la elasticidad de la vagina. Para aliviarlas es útil masajear la zona con aceite de rosa mosqueta una o dos veces al día.
Estas alteraciones son temporales. La mujer se puede ayudar usando lubricantes especiales y, mientras haya dolor, evitar la penetración. Si se le explica claramente a la pareja cómo se siente, lo entenderá.
No sentir deseo por agotamiento
Un bebé obliga a reorganizar toda la vida cotidiana. Los primeros meses es un ser desorganizado, que depende completamente de su madre, y sus horarios no coinciden en absoluto con los de ella. Focalizar toda la energía en él, en sus cuidados y, por eso, no le queda energía para otras cosas como la pareja.
La sexualidad no se localiza en la zona genital, sino en el cerebro. Por ello, para poder sentir deseo, erotismo, la mujer debe tratar de tener su pensamiento libre de tareas y de estrés.

Con un recién nacido esto no es fácil, y es normal que sienta que su libido ha disminuido, incluso que ha desaparecido. Esto también es temporal. A medida que reanude sus rutinas habituales, descanse mejor y su cuerpo recupere el estado previo al embarazo, el deseo irá apareciendo.
No hay que forzar nada, a veces una caricia, una conversación pueden conseguir un reencuentro de la pareja que propicie el inicio de una relación sexual. Y si no es así, deben darse tiempo. Tarde o temprano volverá a ser como antes.
