Que Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, presidente de Meta y uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, esté construyendo un mega búnker postapocalíptico ha llamado la atención de muchos.

La construcción es en Koolau Ranch, Hawái, y su extensión alcanza las 570 hectáreas. Lo rodea un alto muro y cuenta con un sólido equipo de seguridad. De acuerdo con la prensa estadounidense, los obreros, técnicos y profesionales que trabajan en el complejo firmaron un contrato de confidencialidad por el que no pueden hablar del tema. Pese a ello, ya comenzaron a trascender algunos detalles del lugar, y resultan sorprendentes.

Cómo es el búnker ante un posible apocalipsis

Zuckerberg compró los lotes hace casi nueve años e inmediatamente comenzaron los trabajos de la obra, que rondaría los 250 millones de euros, sumando el valor del terreno.

De acuerdo a los planos obtenidos por el sitio Wired, hay dos mansiones centrales unidas por un sofisticado túnel “que se bifurca en un refugio subterráneo de casi 500 metros cuadrados”.

El refugio cuenta con un espacio habitable, “una sala de máquinas y una compuerta de escape a la que se accede por una escalera”. La puerta principal del refugio subterráneo será de acero y se rellenará con concreto, que es el estilo clásico de búnkeres y refugios antiaéreos, lo que la hace resistente a explosiones.

Además, está planeado construir una red circular de casas en los árboles, conectadas por puentes de cuerda. Afuera del refugio, a flor de piso, están previstas viviendas para invitados. Se trata de unos 30 dormitorios con sus respectivos baños.

Muy cerca se está levantando un edificio que tendrá un gimnasio completo, sauna, jacuzzi, piscina de agua fría y cancha de tenis.

Las puertas, en general, también tienen un alto nivel de seguridad. La mayoría de ellas se abren y cierra mediante tableros electrónicos y están insonorizadas.

Mientras que un enorme muro de dos metros rodea todo el complejo, obviamente vigilado por cámaras y todo tipo de seguridad. Para ingresar se utilizan códigos digitales.