Cada 17 de agosto se recuerda al General José de San Martín, quien murió ese día en el año 1850 en Boulogne Sur Mer, Francia.
En noviembre de 2022, La Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado el proyecto de ley por el que se establece que el feriado nacional del 17 de agosto, por la muerte de José de San Martín, no sea trasladable y se tenga que hacer efectivo ese mismo día. Sin embargo, este no fue tratado en el Senado por lo que aún se lo considera un feriado trasladable.
Por lo tanto, el Gobierno lo cambió de día para ofrecer un fin de semana largo. Así lo establece el artículo 6 de la Ley 27.399, que determina que, en estos casos, se pasa a unos días después porque está establecido que, si la jornada festiva coincide con un día jueves ―como es el caso de este feriado― o viernes, se trasladan al día lunes siguiente, es decir, el 21 de agosto.

Quién fue San Martín
Considerado junto a Bolívar el libertador más importante de Hispanoamérica y principal héroe y prócer nacional argentino, en Perú se lo reconoce como “Fundador de la Libertad del Perú”, “Fundador de la República” y “Generalísimo de las Armas”.
Asimismo, el ejército chileno le ha otorgado el grado de “Capitán General”. Veterano del ejército español, sus ideas liberales y constitucionalistas lo llevaron a enfrentar al absolutismo en su América natal.
Creador en el Río de la Plata del regimiento de Granaderos a Caballo, y a cargo del Ejército del Norte, concibió un plan de emancipación que consistía en atacar directamente la ciudad de Lima, núcleo de poder español más importante de Sudamérica. Nombrado gobernador de Cuyo, puso en marcha su proyecto y tras organizar al Ejército de los Andes cruzó la cordillera y lideró la liberación de Chile, revelando sus dotes de estratega militar en las batallas de Chacabuco y Maipú.

Tras desobedecer la orden de regresar a las Provincias Unidas para reprimir los movimientos populares que se alzaban contra el poder centralista de Buenos Aires, utilizando a una flota organizada en Chile y ya como capitán general del ejército chileno atacó Lima, declarando la independencia del Perú en 1821.
Sin pertrechos, boicoteado por el gobierno de Buenos Aires, al frente de un ejército harapiento y disconforme luego de meses de no recibir paga alguna, se entrevistó en Guayaquil con Simón Bolívar, a quien cedió su ejército y la meta de finalizar la liberación del Perú. Viajó hacia Buenos Aires temiendo por su vida, amenazada por agentes de Rivadavia y protegido por los caudillos federales Facundo Quiroga y Estanislao López, quienes le ofrecieron ponerse al frente de las provincias en su lucha contra Buenos Aires.
Constitucionalista y monárquico convencido, la idea del federalismo le resultaba extraña, amén de la repugnancia que le provocaba la menor posibilidad de participar de una guerra civil, por lo que decidió abandonar el país y radicarse en Europa, donde de todos modos siguió prestando importantes servicios, ahora diplomáticos, a la causa de la emancipación de los pueblos americanos.
Con información de Télam y La Nación.
