Durante esta última semana de julio nos encontramos con un cambio sutil pero profundo en la energía disponible. El 30 de julio, Quirón comienza su retrogradación en Aries, y el 31, Venus (planeta de los vínculos, lo que valoramos y el disfrute) ingresa al signo de Cáncer.
Estos dos movimientos, aunque muy diferentes entre sí, pueden entrelazarse en una misma dirección: la de sanar con ternura lo que durante mucho tiempo fue evitado o reprimido.
Quirón en la mitología es el centauro sabio y sanador, herido por una flecha que nunca termina de curar. Representa ese lugar interno donde nos duele ser quienes somos, donde sentimos que algo nos falta o no alcanza, pero también donde tenemos un enorme potencial de transformación si nos animamos a mirar el dolor con honestidad, es uno de nuestros mayores dones.
Desde 2018, Quirón transita Aries y nos ha estado mostrando cuánto nos cuesta muchas veces mostrarnos tal cual somos, defender nuestra individualidad sin sentir culpa o enojo, y expresar nuestro deseo sin miedo al rechazo. Su retrogradación nos propone una revisión, tomarnos un momento para preguntarnos: ¿Qué heridas del pasado todavía están activas en nuestra forma de actuar? ¿Qué puedo hacer hoy para sanar?
Durante esta etapa, es posible que reaparezcan temáticas vinculadas con la autoafirmación, el miedo a tomar acción y la dificultad para pedir ayuda. Recordemos que el signo de Aries está regido por Marte que es el arquetipo del guerrero, entonces es momento de revisar que heridas tenemos con respecto a avanzar, a iniciar y a marcar límites.
No se trata de abrir la herida para sufrir más, sino de observar con conciencia para dejar de negarla.
Por otro lado, el ingreso de Venus a Cáncer nos habla de volver a disfrutar de nuestro hogar, de nuestra familia, y de conectar con nuestras emociones y sensibilidad.
Durante este tránsito, el amor se expresa a través del cuidado, la ternura, la protección y la empatía. Buscamos refugio afectivo. Queremos sentirnos seguros para abrir el corazón, y también nutrir a quienes amamos. Es una época donde los vínculos se vuelven más emocionales y sensibles. Puede haber una necesidad de volver al pasado, reconectar con familiares, revalorizar tradiciones, o sanar antiguas relaciones.
Venus también nos enseña a cuidarnos más y mejor: ¿Dónde nos abandonamos para cuidar a otros? ¿Qué es lo que realmente necesitamos para sentirnos en casa?
La combinación de estos dos tránsitos puede ser profundamente reveladora. Quirón retrogradando nos hace revisar el dolor que llevamos, muchas veces con vergüenza o rabia. Venus en Cáncer nos propone mirar ese dolor con compasión y suavidad. Puede ser un momento sanador para los vínculos, especialmente si nos permitimos ser vulnerables con quienes confiamos y amamos.
A continuación te voy a estar dejando un mensaje para cada signo, si querés aprovechar mejor la energía de este tránsito te recomiendo que leas primero tu ascendente y luego tu sol. Si todavía no conoces tu carta astral podes seguirme en mi Instagram @kita.misi.astral donde te dejo un tutorial para que aprendas a calcularla.
Aries: Venus toca el corazón de tu mundo emocional. Tiempo de sanar heridas familiares, fortalecer vínculos con quienes te contienen y crear un refugio emocional más firme.
Tauro: Las palabras pueden curar. Es un buen momento para hablar con sinceridad desde la emoción, escribir lo que sentís o recuperar el diálogo con hermanos o personas cercanas.
Géminis: Tu autoestima pide más amor y cuidado. Valorá tu energía, tu tiempo y tus talentos. Revisá también tu relación con el dinero: que tu economía sea reflejo de tu merecimiento.
Cáncer: Venus te ilumina y embellece. Estás más magnético y afectuoso. Es un buen momento para mimarte, cambiar tu estilo, nutrir tu cuerpo y permitirte brillar sin miedo a ser demasiado.
Leo: Se activa la necesidad de introspección. Puede haber emociones que vienen del pasado o del inconsciente, incluso sueños reveladores. Permitite descansar, soltar culpas antiguas y conectar con tu mundo interior.
Virgo: Tus vínculos sociales se tiñen de cercanía. Podés recibir apoyo de amistades o sumarte a grupos donde te sentís en sintonía emocional. El amor puede surgir en espacios colectivos.
Libra: Es un buen momento para expresar tus valores en el ámbito profesional. Con Venus en tu casa X pueden llegar reconocimientos en tu área laboral.
Escorpio: Tu mirada sobre el amor se expande. Te sentís atraído por otras culturas o ideas, o surge el deseo de viajar. El aprendizaje emocional se vuelve tan importante como lo intelectual.
Sagitario: Venus activa tu intimidad. Podés sentir deseos profundos de conexión emocional, o necesidad de sanar heridas en tus vínculos más cercanos. La clave está en soltar el control.
Capricornio: El amor pide presencia y escucha. Tus relaciones toman relevancia. Es un buen momento para hacer planes con un otro y nutrir tus vínculos.
Acuario: Venus te invita a cuidar más de tu cuerpo y tu rutina. Pequeños gestos diarios pueden tener un efecto sanador. El amor también está en lo simple, lo constante y lo que sostenemos.
Piscis: El romance, el arte y el disfrute florecen. Estás más inspirado y sensible. Es un gran momento para crear, compartir desde el corazón y reconectar con el juego y el deseo.
