El producto de esta semana se cree que es originario de la India y por estos lares, cada vez que se lo nombrás a alguien te dicen: comida para pajaritos. Pero el mijo es mucho más que eso. Es un cereal maravilloso y desconocido. Lleno de propiedades nutritivas y de posibilidades adentro de la cocina.

El cereal exquisito que nutre y alcaliniza el cuerpo
Es sabroso, energético, fuente de fibra y magnesio.
Muchas tribus guerreras de la India y China se alimentaban con mijo para mantenerse en forma física y mental. La medicina naturista lo considera un alimento anti-estrés y los macrobióticos incentivan su consumo dado que es un cereal alcalinizante. Y según muchos estudios en medios alcalinos es más difícil que las enfermedades se desarrollen.
En la cocina su uso es sencillo y lleno de variables. Para empezar, se puede comprar en dietéticas, supermercados y en el Mercado Central.
Para la preparación: Lo tenés que lavar previamente, al igual que la quinoa que vimos en anteriores oportunidades. Con unos minutos alcanza. Se coloca una parte de mijo por 5 de agua. Eso nos da la idea de cuanto rinde: muchísimo. Yo puse a hervir una taza y comimos 3 personas. Triplica su volumen. Ese es un dato importante.
Lo tenés que cocinar por 30-35 minutos. Lo interesante de este cereal es las muchas posibilidades que brinda, ya que su sabor es medio dulzón, se lleva bien tanto con dulce como salado.
Una característica importante del mijo es su alto poder aglutinante, y en el caso de los veganos que muchas veces no saben como reemplazar el huevo para ligar, esta es una gran opción.
Lo podés incluir en tus comidas de las siguientes maneras:
Como reemplazo del arroz y la avena, en budines, en croquetas, en ensaladas, en hamburguesas vegetarianas, en postres, en rellenos de tartas. Hay muchas posibilidades.
Yo lo aderecé con aceite de oliva, sal marina, 2 cucharas de cúrcuma y ralladura de limón. ¡De li cio so!
Dicho esto pasemos a la degustación:
Mijo
Aroma: A nueces, a comida casera, dulzón.
Sabor: Muy rico, amigable al paladar, suave pero auténtico.
Textura: Como arroz pasado, pegajoso, aglutinado. .
Precio: $50 el Kg.
¿Lo llevamos a casa? Si, sí y sí. Tenemos que ampliar nuestros ingredientes. Conocer nuevas materias primas y animarnos a cocinar más.
