Siempre he considerado que todo en la naturaleza tiene su explicación y su lógica. Algo que nuestros antepasados conocían a la perfección: cada estación tiene sus frutas y vegetales. No es casual ni azaroso. Es lo que nuestro cuerpo necesita en ese momento.

Pero como somos tercos y nos olvidamos de las cosas más básicas, tratamos de comer sandía y tomate en julio.

Por eso, cuando el aire huele a fresias, y en las verdulerías pululan los alcauciles y los hinojos, no debemos dudar un segundo.

 

Tarta de alcauciles

Si ya están cansados de comer los alcauciles de la misma forma siempre, esta tarta te va a encantar.

Para la masa:

Colocá en una procesadora: 150 gr de harina 000, 150 gr de harina integral, 150 gr de manteca fría, 1 huevo y sal. Pulsa hasta que todos los iingredientes se unan, es muy rápido. Envolvé y llevá a la heladera 30 minutos mínimo. (Si sos medio fiaca… masa comprada. Hay una que viene con semillas que está muy bien)

Para el relleno:

Pelá los alcauciles y hervilos como siempre. Quitales todas las hojas de afuera hasta llegar al corazón. Si tenés ganas, con un cuchillo retirá la pulpa de las hojas exteriores. Vas a necesitar unas 12 unidades.

La liga: Mezclá 300 cc de crema de leche o queso crema light con 3 huevos, sal y pimienta. Reservá.

Armado:

Estirá la masa con palo de amasar y llevá la horno precalentado por 5 minutos, esto es para que luego no se humedezca. Retirá del horno y colocá los corazones de alcauciles y la liga que preparamos con anticipación. Podés colocar unas hebras de queso rallado grueso para gratinar o pasta de aceitunas si te gusta.

Llevar al horno y cocinar por 20 minutos aproximadamente.

Ensalada de hinojos, naranjas y rúcula

 

El hinojo es maravilloso, crocante y anisado. Una vez que lo compramos debemos lavarlos bien para quitarle restos de tierra. Y Luego cortar en láminas bien finas. Podemos cortar naranjas en gajos, pelarlas y agregárselas, Se llevan muy bien. Además lavar un atado de rúcula y colocar todo junto en una ensaladera. Aderezar con una vinagreta clásica o con yogurt sin sabor, sal pimienta y aceite de oliva. Una ensalada original que nos hará lucirnos.

Mousse de mandarinas

 

Para terminar este menú bien de invierno, esta delicia que se derrite en la boca. Imperdible.

Vas a necesitar:

8 mandarinas, medianas

300 cc de crema de leche

3 claras de huevo

150 gr de azúcar

1 sobre de gelatina sin sabor (7gr aprox)

Chocolate para decorar (optativo)

Para prepararla:

Exprimir las mandarinas, rallar la cascara de 1, reservar algunos gajos para decorar.

Hidratar la gelatina sin sabor en agua, luego calentar un poquito hasta que se disuelva. Ojo: no debe hervir.

Batir las claras a punto nieve con el azúcar. La crema batirla a “medio punto”, o sea no a chantilly.

Integrar:

Mezclar el jugo y la ralladura con la gelatina cuando está aún tibia. Agregar la crema de leche y las claras: en tres veces y con movimientos envolventes para que no se baje la preparación.

Colocar en un molde y llevar a heladera, 3 horas mínimo.

Decorar con chocolate rallado y los gajos de mandarina sin piel.

¡Cocinen, disfruten en familia y sean felices!