Siempre hemos sabido que la naturaleza es sabia, que nos pone al alcance de la mano muchas herramientas. Baratas, seguras y naturales.

La hierba que les traigo esta semana sorprende por la cantidad de usos que tiene: medicinales, estéticos y culinarios. Aparentemente fueron los romanos quienes se encargaron de llevarla a diferentes sitios y ella se encargó de hacer el resto. Quien haya tenido una planta de menta o hierbabuena sabe de lo que hablo.  En la familia parece que hay más de 25 tipos, una de ellas es la hierbabuena, que pasó al estrellato por su combinación con el ron, el limón y la soda y mutó en mojito.

Siempre es preferible fresca

Pero la menta es mucho más que eso, y por algo es una de las hierbas más cultivadas a lo largo del planeta.

Según la medicina naturista, sus hojas son aliadas del sistema cardiovascular, sirve para tratar cólicos, nauseas y vómitos, calma dolores de cabeza y ayuda en los procesos digestivos. El famoso mentol es excelente para las vías respiratorias, refresca el aliento, matando las bacterias que lo producen.

Se le adjudican, además, propiedades afrodisíacas, relajantes en baños de inmersión y muchas  más en la cocina, que dicho sea de paso es donde más nos interesa.

En la cocina se utiliza tanto fresco como seca, por supuesto que siempre las preferimos frescas, pero hay épocas del año donde es imposible conseguirla. Yo me confieso fanática de la menta, por eso se me ocurrió traerles esta hierba esta semana, animarlos que compren un plantín y la tengan en casa. Una celebración de primavera auténtica y una nueva maceta.

En la cocina se utiliza mucho en postres: mouse, helados, decoraciones, almíbares. Es compañera absoluta del cordero, de las habas, de las ensaladas, de las frutillas, del limón, de los garbanzos y de los pecados.

Y si no tenés tantas ganas de cocinar siempre sirve para preparar limonadas con hojas de menta y exquisitos mojitos. Viva la menta. 

En la degustación:

Menta fresca

Aroma: fresco, mentol, destapa las vías.

Sabor: Fresco, exquisito.

Textura: Crujiente, delicada.

Precio: $20, el plantín. 

¿Lo llevamos a casa? Si, por supuestísimo que sí. Llevemos y regalemos, ojalá tengamos muchas plantas de menta en cada casa.