El que esté libre de pecado que arroje la primera manzana. Yo no creo que Olavarría sea la capital de las manzanas podridas, sino que es una de las tantas que existen a lo largo y a lo ancho del país. ¿Otro caso Candela? Hiere la inteligencia ver la contaminación del lugar del hecho, la demora de la Policía Científica, si es que tienen; la libertad de todos los sospechados, y un final cantado, ahogado. Irrita escuchar a un funcionario municipal decir que la juventud se alcoholiza y se droga ,y, a la vez, que haya permitido el funcionamiento del boliche causante de la muerte de Jonhatan. La cantidad de crímenes sin aclarar, reclamados por los habitantes de esa localidad, aterra. Es deber de todo habitante de este querido país involucrarse y combatir personalmente las manzanas podridas que ya existen en lo provincial, municipal y en todos los ámbitos nacionales. Cuando las antorchas encendidas de los reclamos iluminen los rostros de los corruptos empezarán a caer las manzanas podridas.
