El impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral ha reabierto el debate sobre la elección de carreras universitarias. Con la acelerada automatización y avances en tecnologías digitales, profesiones que parecían inalterables enfrentan riesgos que ahora resultan inminentes.
Herramientas de IA, como ChatGPT y Gemini de Google, analizaron cuáles de estos campos podrían volverse obsoletos en los próximos años, y cuáles especialidades ofrecen mejores perspectivas en un entorno profesional cada vez más tecnológico.
La contabilidad, por ejemplo, es una de las áreas más afectadas por el progreso tecnológico, de acuerdo con Gemini. Esta profesión, tradicionalmente estable, enfrenta una transformación radical: aplicaciones de IA y software contable automatizan tareas como balances, cálculos de impuestos y gestión de presupuestos.
Estas herramientas procesan grandes volúmenes de datos de manera rápida y precisa, por lo que las empresas ven en ellas una forma de reducir costos y tiempo, reemplazando gradualmente la necesidad de contratar personal contable para tareas rutinarias. Aunque los contadores seguirán siendo valiosos en funciones de planificación financiera y auditorías complejas, deberán adquirir especialidades difíciles de automatizar, como el asesoramiento financiero o el cumplimiento normativo en sectores altamente regulados.
El derecho también enfrenta desafíos. A pesar del prestigio histórico de la profesión, la digitalización y las plataformas legales automatizadas ahora permiten realizar tareas como redacción de documentos, búsqueda de precedentes y revisión de contratos sin intervención humana.
Sin embargo, en especialidades que requieren análisis profundo, como el derecho penal o corporativo, los abogados seguirán siendo esenciales, ya que la IA no sustituye el razonamiento crítico ni la interpretación de casos complejos. Aun así, la IA sugiere que el campo legal debe evolucionar hacia una formación más tecnológica para adaptarse al nuevo mercado laboral y mitigar el riesgo de desplazamiento.
Otro campo en transformación es la administración de empresas. La gestión de recursos y la estrategia empresarial enfrentan el desafío de la automatización en la toma de decisiones operativas, gracias a herramientas de análisis de datos y sistemas de gestión. Si bien los ejecutivos y profesionales estratégicos continuarán siendo relevantes, las posiciones de nivel júnior podrían disminuir, ya que estos sistemas permiten decisiones rápidas y precisas.
Los futuros administradores necesitarán habilidades en tecnología, análisis de datos y adaptación a herramientas digitales para asegurar su permanencia y relevancia en un entorno automatizado.
La transformación digital en estos sectores —contabilidad, derecho y administración de empresas— no solo impacta en las universidades, que deben ajustar sus programas, sino que también subraya la importancia de que los futuros profesionales adquieran competencias tecnológicas y adaptativas.
