Contratar un servicio de limpieza puede resolver buena parte del mantenimiento de una casa, pero hay tareas que no están incluidas en una limpieza convencional. Algunas requieren herramientas especiales, conocimientos técnicos o incluso medidas de seguridad para evitar accidentes.
Entre ellas aparecen los trabajos en altura, la limpieza de chimeneas y la restauración de determinados materiales.
1. Eliminar grandes superficies de moho
Un servicio de limpieza puede ocuparse de una mancha puntual en una pared, pero cuando el moho se extiende, el problema ya no es solamente de limpieza.
La humedad puede estar detrás de paredes, techos o sistemas de ventilación. En esos casos, es necesario encontrar el origen del problema y realizar un tratamiento específico para evitar que vuelva a aparecer.

2. Limpiar una chimenea por dentro
Limpiar las cenizas o la parte visible de una chimenea es una cosa. Meterse en el conducto para retirar hollín y otros residuos es otra muy distinta.
Este trabajo puede implicar exposición a residuos de combustión y riesgos de caída. Además, la acumulación de determinados materiales en los conductos puede aumentar el peligro de incendio.
3. Hacer una limpieza profunda del aire acondicionado
Quitar el polvo de las rejillas o limpiar la parte exterior del equipo forma parte del mantenimiento habitual. Pero desarmar el sistema, limpiar sus componentes internos o intervenir en los conductos requiere conocimientos técnicos.
Este tipo de limpieza puede ser necesaria ante problemas como la presencia de moho, plagas o una acumulación importante de residuos.
4. Limpiar ventanas altas y canaletas
Las ventanas exteriores ubicadas a varios metros del suelo y las canaletas también tienen su propio límite.
Subirse a una escalera, trabajar sobre un techo o acceder a lugares difíciles implica un riesgo de caída, por lo que estas tareas requieren elementos de protección y procedimientos adecuados.
5. Sacar manchas profundas de las alfombras
Pasar la aspiradora o limpiar una mancha superficial entra dentro de la limpieza habitual. Pero cuando una alfombra necesita un lavado profundo, la tarea puede complicarse.
El tipo de fibra, los productos utilizados, la cantidad de agua y el tiempo de secado pueden hacer la diferencia entre dejarla como nueva o terminar dañándola. Por eso, determinados tratamientos quedan en manos de especialistas.

6. Restaurar pisos de madera
Barrer, aspirar y limpiar cuidadosamente un piso de madera es una tarea cotidiana. Lijarlo, restaurarlo o reacondicionarlo ya requiere otro nivel de trabajo.
Para hacerlo correctamente hay que determinar qué tratamiento necesita la madera y utilizar herramientas específicas sin dañar su superficie ni la capa protectora.
¿Por qué estas tareas requieren un especialista?
La diferencia está en que no se trata solamente de limpiar. Algunas de estas tareas implican trabajar en altura, intervenir instalaciones, utilizar productos específicos o tratar materiales que pueden dañarse fácilmente.
Por eso, antes de pedirle a un servicio de limpieza que haga un trabajo fuera de lo habitual, conviene consultar qué tareas incluye y si cuenta con las herramientas y la capacitación necesarias.
