Casi como un ritual, minutos antes de que se abrieran las puertas del Auditorio Ángel Bustelo, cientos de egresados junto a sus familias y amigos ya hacían fila para conseguir el mejor lugar frente al escenario. En ese ambiente donde se respiraba emoción, un puñado de fotógrafos –también- se apresuraban para retratar a cada uno de los homenajeados con sus típicos birretes.

Las puertas se abrieron y el momento tan esperado para casi 500 egresados, finalmente, llegó. Una antesala con música en vivo, y un sinfín de selfies y fotos fueron el comienzo de una noche inolvidable.

Es que la Universidad Juan Agustín Maza no sólo celebró 34° Colación de Grado, sino que también festejó sus 57 años. Una edad que le ha permitido ganar no sólo prestigio y respeto, sino también territorialidad y muchos proyectos que la harán seguir creciendo.

Unos días antes de este acto, se realizó el tradicional cambio de abanderados y escoltas del establecimiento y de cada una de sus unidades académicas, en el que participaron autoridades, alumnos y familias. Y esta vez, frente a una multitud repleta de emoción, con una gran mesa académica como protagonista de la escena, la velada se tiñó de aplausos, alegrías y cientos de sueños que acaban de comenzar.
