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Las nuevas observaciones y cálculos en la órbita del asteroide 2024 YR4 han dado un giro en las últimas horas, donde la posibilidad de un impacto contra la Tierra se incrementó a un 2,6%. Sin embargo, la NASA aseguró que el número podría variar con el correr de los días.

La agencia espacial estadounidense, por su parte, está a la espera de la información que podría proporcionar el Telescopio James Webb, ya que podría ser crucial para actualizar las estimaciones de riesgo y evaluar posibles medidas de mitigación.

Si bien aún quedan siete años para que el asteroide pueda llegar a golpear el planeta, los expertos no quieren mandar un mensaje catastrófico. A pesar de ello, dado su tamaño y la posibilidad de impacto, la NASA explicó que es necesaria una vigilancia activa.

Según los mecanismos de defensa planetaria a nivel internacional, se trata de un cuerpo celeste que mide entre 50 y 90 metros de diámetro. Además, se aleja de la Tierra casi en línea recta, lo que dificulta determinar con precisión su órbita estudiando cómo se curva su trayectoria a lo largo del tiempo.