El Malbec y el Cabernet Sauvignon son los vinos más consumidos por los argentinos; de cada 10 botellas, 4,5 son de vino tinto. Así, lo revela un estudio que destaca, además, el crecimiento de las preferencias por los cosecha tardía y dulces, ya sean blancos, rosados o tintos.

Asimismo, el análisis apunta que varietales como el  Bonarda, Cabernet Franc y Petit Verdot, que comienzan a ser impulsados por las bodegas, aún no tienen gran arraigo en el consumidor.

Se nota todavía un público muy tradicional en Alta Gama, que busca (…) en primer lugar el precio (69%) y que, si paga alto, exige mucho en varios aspectos y a la vez que busca respaldos tradicionales, clásicos, instalados”.  Por otra parte, existe una “total atomización de marcas”, como consecuencia de un escenario con alta dinámica de cata y degustación, nuevos lanzamientos, aparición constante de bodegas y marcas y vinos que no logran fidelizar al consumidor, afirma la consultora STG, a cargo del estudio.

En relación al canal de compra, los consumidores continúan eligiendo al supermercado como la vía de compra predilecto (81% lo eligen en primer lugar), pese a que esto conlleva cierto riesgo tanto por no saber con exactitud la “trazabilidad” de guarda del producto, como tampoco contar con asesoramiento directo. 

De todas formas, la compra de vinos de alta gama para regalar es mucho más importante en vinotecas (57%), debido a la garantía que da el packaging y por la imagen del negocio.

El trabajo reveló además la “altísima” incidencia de Internet como medio de información sobre vinos, ya que si bien la televisión sigue liderando como motor de recordación, Internet se presenta como un canal en expansión. Como contrapartida, las publicaciones especializadas tipo revistas o suplementos pierden fuerza, pero conviven aún como motores de indagación de los consumidores.