El cometa 3I/ATLAS, descubierto el 1 de julio por el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS) en Río Hurtado, Chile, generó un gran interés astronómico por su alta velocidad y procedencia interestelar (de otra galaxia distante). La NASA confirmó su composición y trayectoria, descartando cualquier impacto contra la Tierra a pesar de que pasará cerca de nuestro planeta en diciembre.
Al ser un cometa, su estructura está compuesta de hielo y roca. A medida que 3I/ATLAS se adentra en nuestro Sistema Solar, el aumento de temperatura provoca que su superficie se sublime y emita una estela de gases y cristales congelados de agua, lo que explica su brillo y su tendencia a erosionarse al acercarse al Sol.
Cuándo pasará 3I/ATLAS por la Tierra
El 29 de octubre el cometa intergaláctico cruzará el perihelio, es decir, el límite que separa a Marte de nuestro planeta. De esa forma se aproximará al Sol y allí es donde iniciará un proceso de erosión más pronunciada, lo que permitirá que se produzca una extensa estela de polvo.
De acuerdo a los datos que brindaron desde la Agencia Espacial Europea (ESA) -que trabajan en conjunto con la NASA en la investigación y seguimiento del cometa-, el cuerpo celeste permanecerá a una distancia de 240 millones de kilómetros, es decir, más de 1,5 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.
Durante su aproximación más cercana a la Tierra, el 19 de diciembre, estará al otro lado de la estrella, por lo que no representa un riesgo para la vida humana ni para otro planeta del Sistema Solar.
Según las advertencias de los científicos estadounidenses y europeos que trabajan en conjunto, señalaron que es demasiado rápido para enviar una sonda espacial que aterrice sobre él; sin embargo, todos los telescopios disponibles se pusieron en marcha para recabar datos.
Además del Hubble, el Telescopio Espacial James Webb de la NASA/ESA/CSA se unió a la investigación. En los próximos meses, la ESA orientará las sondas interplanetarias Mars Express, el Orbitador de Gases Traza de ExoMars y el Explorador de Lunas Heladas de Júpiter (Juice), para contribuir a la observación.
