Desde 1976/1982 hemos visto cómo se hipoteca la soberanía con la deuda externa; desde 1982/1988, una serie de mentiras: “Con la democracia se vive, se come, se levantan las cortinas de las fábricas”; desde 1988/1999, la continuación de la mentira y más mentiras (Revolución productiva; “Síganme”); desde 1999/2003, que la deuda externa se siguió pagando (hasta cuando llegamos al default).
Desde 2003/2007 también hemos visto que la deuda externa, saliendo del default, se sigue pagando sin investigar y nadie habló de nacionalizar la energía que fue nuestra. Desde el 2007 a hoy, que muchos están de acuerdo con las medidas del gobierno y otros no. También hemos visto que se mantiene la impunidad, que continúa una clase dirigente oportunista, que al desarrollo no se lo encara, que se adopta como un dios supremo la mentira y que siempre existieron los intelectuales oportunistas que justifican todo lo que realiza el gobierno, replicando los argumentos de todos los que no estén de acuerdo con ellos con descalificaciones. Lo que hay que resaltar es que hemos visto que ningún gobierno ha tratado de mejorar el sistema educativo, que debe ser el de inculcar el amor a la Patria.
