Cuando llega el otoño, la naturaleza que es muy sabia, nos otorga los alimentos que nuestro cuerpo necesita. La granada es un gran ejemplo de eso: con su alto contenido de vitamina C nos ayuda a prevenir resfríos. Varios estudios han dado a la granada como ganadora absoluta entre las frutas en cuanto a sus poder antioxidante y se destaca por su gran cantidad de beneficios para el cuerpo.
Tiene alto contenido de vitamina C, además de vitamina B5 (ácido pantoténico), fenoles naturales, potasio, vitamina A, vitamina E y ácido fólico.
No olvidemos que sus altos niveles de antioxidantes, combaten los radicales libres e impiden el envejecimiento celular. Esto nos mantendrá más jóvenes, con la piel sana y tersa.
Estos antioxidantes favorecen la circulación sanguínea y reducen la presión arterial, por lo que la granada ayuda a prevenir enfermedades del corazón y mantener una buena salud cardiovascular.
Por su contenido en manganeso, la granada es adecuada en el tratamiento de los trastornos del metabolismo enzimático, ya que este mineral forma parte de diversas enzimas que intervienen en el metabolismo de grasas e hidratos de carbono.
Es una fruta muy diurética, que favorece la eliminación de agua y sales a través de los riñones. Esta propiedad se debe fundamentalmente a la presencia de potasio, que ayuda a mantener el equilibrio hidrosalino del organismo.
La granada, viagra natural
Un estudio efectuado por la Universidad Queen Margaret de Edimburgo (Escocia) revela que un vaso de zumo de granada diario tiene efectos similares al viagra.
Los investigadores llevaron a cabo diferentes experimentos con un grupo de voluntarios de entre 21 y 64 años de edad y comprobaron que beber un vaso de zumo de granada todos los días durante 2 semanas aumentaba los niveles de testosterona hasta un 30%. Según observaron, el zumo de granada incrementaba el deseo sexual tanto en hombres como en mujeres.
Además, debido al zumo de granada, en los hombres aumentó el vello facial y su tono de voz se volvió ligeramente más grave. En el caso de las mujeres, la hormona ayudó a fortalecer los huesos y músculos.
El aumento de la testosterona también tuvo otros efectos positivos como mejorar el estado de ánimo y la memoria, además de reducir la hormona del estrés (cortisol).
Estos investigadores también han comprobado que el zumo de granada ayuda a combatir el cáncer, aliviar los síntomas de los trastornos estomacales, la osteoartritis y la conjuntivitis.
En la cocina:
Lo mejor es consumirla fresca, separando los granos de la corteza y así incluirlos en preparaciones. La granada es un acompañamiento perfecto para algunos postres, como el yogur, o como complemento de las ensaladas, aportando color y nutrientes.
La granada también se pueden desecar y utilizar como especie en la condimentación de diversos platos.
Un importante derivado de la granada es la denominada granadina, un jarabe obtenido a partir de su jugo, muy apreciado en coctelería y repostería, principalmente en el sur de Europa. La granadina diluida en agua se toma como refresco.
En la degustación:
Granada fresca
Aroma: dulce, cítrico.
Sabor: tánico, dulce, ácido.
Textura: se desgrana.
Precio: $5 la unidad
¿Lo llevamos a casa?
Síííí!!!
Aprovechemos las frutas de estación, sobre todo estas que duran tan poco y tienen tantos beneficios. En ensaladas es maravillosa.
