Según el filósofo Tomás Abraham, vivimos bajo un régimen fascista. Resulta que quienes adherimos al rumbo que nuestra sociedad inició en el 2003 somos fachos. En la lista de personajes intolerantes, discriminadores, secuestradores y desaparecedores, ladrones de pibes, asesinos y genocidas, podríamos incluir a, por ejemplo, a León Gieco, Estela de Carlotto, Mempo Giardinelli, Vicente Battista, Liliana Herrero, José Pablo Feinmann, Gustavo Santaolalla, Andrea del Boca, Florencia Peña, Juan José Campanella, Horacio González, María Pía López, Rodolfo Braceli, Sandra Russo, Orlando Barone, Carlos Barragán, Gabriel Mariotto, Leonardo Favio, Mario Goloboff, Eduardo Aliverti, Ricardo Forster, Felipe Pigna y no sigo, porque desconozco el nombre y apellido de los más de diez millones de votantes de reconocida estirpe fascista que se vieron obligados a votar por el régimen.
Destacan como paladines de la democracia Beatriz Sarlo, Joaquín Morales Solá, Héctor Magnetto, José Claudio Escribano, Marcos Aguinis, Mariano Grondona, Ernesto Tenenbaum, Jorge Fernández Díaz, Jorge Lanata, Pepe Eliaschev, Chiche Gelblung, Nelson Castro y siguen las firmas, pocas. Todos escoltas del abanderado del pensamiento tolerante y magnánimo: Tomás Abraham, la versión caracúlica de Jorge Asís.
