La mermelada de vino tinto es perfecta para acompañar carnes rojas, quesos y hasta verduras a la parrilla. El paso a paso para prepararla es muy sencillo.

La base de la mermelada es el propio vino, por lo que se recomienda que, por mucho que vaya a ser una mermelada, el vino que se use en su preparación sea de calidad y que cuente con una buena consistencia en el paladar.

Ingredientes

  • Dos vasos pequeños de vino tinto (unos 200 ml) o de vino blanco, en función del tipo de vino que se prefiera.
  • 100 gramos de azúcar (o dos sobres de endulzante).
  • Agar-agar o gelatina para dar una mejor textura de mermelada (2 gramos).

Preparación

Se puede tener lista en tan sólo unos 20-25 minutos. El primer paso es verter el vino y el azúcar en una cacerola, a fuego medio lento e ir removiendo. Con esto se impedirá que el azúcar se pegue al fondo y se conseguirá que los dos ingredientes se integren bien.

Transcurridos unos 15-20 minutos, se añade el agar-agar, de manera que la mezcla adquiera esa consistencia propia de la mermelada. Luego, dejar durante cinco minutos más mientras se sigue removiendo.

En qué usar la mermelada de vino

La mermelada de vino tiene diferentes opciones gastronómicas con la que hacer una combinación perfecta. Con galletas o tostadas saladas, a modo de entrada o merienda.

También se pueden preparar unas gambas con mermelada de vino blanco. Se la puede usar para acompañar verduras a la parrilla, carnes rojas o con queso: tanto para entrada como para postre ligero. Y hasta con cheesecake: en lugar de añadir la típica mermelada de arándanos o frambuesa, se agrega la mermelada de vino. ¡Queda muy rica!