Lo principal que debes considerar para comenzar a entrenar, ya sea running, bike o en el gym, es cuidar el cuerpo del estrés físico que puede causar el entrenamiento. Por ello, es recomendable realizar un calentamiento efectivo siempre, para proteger las articulaciones y los músculos de posibles lesiones a causa del trabajo en frío.
Por supuesto, si recién empezas a trabajar y queres ganar músculo, tenes que acondicionar tu cuerpo para después comenzar a exigirlo.
Te recomendamos empezar con ejercicios globales, es decir, con aquellos que involucran muchos músculos al mismo tiempo, como pueden ser las sentadillas, las zancadas, las flexiones de brazos y demás.
Por otro lado, no puede faltar el ejercicio aeróbico, aunque sea en un comienzo: caminata rápida por 30 minutos, ya que entrenar el sistema cardiorespiratorio es clave si queremos estar en forma y progresar.
Asimismo, trabajar la flexibilidad para reducir el riesgo de lesiones, disminuir el estrés físico y favorecer la recuperación después de cada entrenamiento es de gran importancia, por lo tanto, es recomendable realizar estiramientos siempre luego de entrenar y, en lo posible, trabajar la flexibilidad específicamente.
Otro aspecto importante a tener en cuenta en el gimnasio después de los 40 es la postura corporal. Luego de la tercera década de vida, el espacio intervertebral comienza a reducirse y podemos perder la correcta alineación de la columna.
Recuerda comenzar de a poco y progresivo, esperando a que tu cuerpo evolucione y se adapte al esfuerzo. Los progresos lentos pero sostenidos son los que más frutos dan y más te cuidan en esta época de la vida.
Por último, te aconsejamos que la actividad que realices sea siempre planificada y evaluada por un profesional de la actividad física lo cual te asegurará que estas en lo correcto a la hora de mejorar tu condición física, cuidar tu cuerpo y salud.
