Para analizar qué clase de madre sos respondé este cuestionario.

– Si en un evento social (cena, casamiento, cumpleaños, Bar mitzvá, etc.) tu hijo se pone insufrible, vos:

1. Te lo tomás con filosofía zen y explicás que es porque tiene sueño. De paso, brindás en la mesa las cifras y los ejemplos comprobados de cuánto repercute el cansancio en la conducta infantil.

2. Te disculpás con todos los presentes, tratás de calmar a tu hijo con palmaditas nerviosas y por lo bajo le decís que ya va a ver cuando lleguen a tu casa.

3. Le aplicás un correctivo físico (chirlo o pellizco) y/o psíquico (grito desquiciado) de modo tal que deba deponer su actitud instantáneamente. 

“Un ancla, eso es lo que son ciertos eventos para nuestros hijos”

– Si una compañera o un compañero de colegio molesta a tu hijo, vos:

1. Hablás cordialmente con la directora y le pedís una reunión con los padres de la criatura para compartir con ellos tus consejos de crianza y arreglar para tomar mates juntos alguna tarde.

2. Le clavás al pequeño enemigo miradas de rayo láser cada vez que lo ves a la salida del colegio (y hasta le pisás el pie al pasar, haciéndote la distraída).

3. Agarrás al compañerito o compañerita en cuestión y le decís que si no se deja de hinchar las guindas le vas a hacer juicio para sacarle desde el MP5 hasta la tenencia del perro, así que mejor que se vaya buscando un buen abogado precoz. 

“Así son todos los que le hacen la vida imposible a tu hijo: feos, sucios y malos”

– Cuando tu hijo tiene apenas unas líneas de fiebre, vos:

1. Le preparás los brebajes que te daba tu abuela e invocás telepáticamente la ayuda de tu homeópata.

2. Te encomendás a San Expedito y al santo de tu pediatra, que soporta estoico tus llamados de domingo al mediodía para responderte preguntas insólitas.

3. Googleás los síntomas por Internet y te ponés a leer incluso las dolencias más atroces, aunque nada tengan que ver con lo que le pasa a tu hijo. Y terminás llorando a moco tendido, claro. 

“Un jarabe para que nuestros hijos nunca sufran. Eso es lo que queremos madres a, c y c”

– Lo que más te molesta de otras madres, es:

1. Nada. ¡Si te caen bárbaro las demás madres que conocés!

2. Que no intervengan cuando sus hijos están a punto de destruir tu casa, pero en cambio en las de ellas tengan todo nuevito e impecable.

3. Que te digan que tienen hijos que se portan bárbaro. Que siempre estén chochas y tengan tiempo para todo (hasta para contarte que tienen sexo con sus maridos). Que vayan al gimnasio. Que siempre te quieran demostrar que sus hijos son mejores que el tuyo… ¿sigo? 

“A veces te sentís la reina de las malas madres. Bienvenida al club”

– Ahí estás: desbordada con los chicos y la casa. Y tu marido, como si nada, mirando un partido de fútbol. ¿Qué hacés?

1. Nada, no sos de desbordarte. Por el contrario, aprovechás para disfrutar de esos pequeños “líos” que le dan sentido a la vida doméstica.

2. Primero intentás que tu marido se de cuenta solito de que no das más (hacés ruido, ponés cara de pocos amigos). Pero como sigue sin darse por aludido, optás por solucionar la situación a regañadientes. ¿O acaso estás en condiciones de huir hacia Ibiza con lo puesto?

3. Te interponés entre él y la pantalla y empezás a gritar, a arrojar objetos contundentes y a llorar porque nadie te ayuda y nadie te entiende. ¡Que él también es responsable de haber traído esos pequeños monstruos delictivos a la casa! 

“Tomate 5 minutos, tomate un té. O toma te las en 5 minutos”

– Por último, la frase que mejor describiría tu rol como madre es:

1. Mi mamá me mima, mi mamá me ama.

2. Ay, mamita querida.

3. Madre hay una sola… ¡Por suerte!

Resoluciones

Mayoría de respuestas 1: ¡Felicitaciones! Sos de las que entran la categoría de “Mami Copada” y te acabás de ganar todos los aplausos todos. Pero dale, ahora decí la verdad: ¿en serio no te molesta nada de las demás madres que conocés? ¿Ni siquiera de la tuya? 

Mayoría de respuestas 2: Y bueno, es lógico andar un poco agotada de tanto trajín. Sos lo que podríamos llamar “Mami HLQP”. O sea: que “hace lo que puede”. ¡Vamos querida amiga, a seguir participando, que estamos juntas en esto!

Mayoría de respuestas 3: ¡Epa, cuánta intensidad! Sos lo que sin duda daríamos en llamar “Mami Bipower”. Tenés mucha energía para dar y sólo te falta encontrar “ese” pequeño equilibrio que se te cayó por ahí, andando el sinuoso camino de la maternidad. Nada grave, todo legal… Ejem. 

No importa lo que digan los test, seguro sos la mejor mamá del mundo