Esta es la casa de una joven periodista de 30 años, Josefina. Ella eligió vivir, junto a su marido, en un lindísimo departamento ubicado a metros del zoológico de Buenos Aires.

Al poner un pie en esta casa, muchos muebles, lograron. sin duda, captar mi atención. La mezcla de diseños clásicos y materiales nobles logran la combinación perfecta. Libros por un lado, cuadros por el otro, cobran protagonismo y contribuyen a la decoración de esta casa sobria, aunque moderna y muy canchera.

Sin más vueltas, vean debajo un recorrido por esta casa a puro diseño.

El living comedor es el espacio de la casa donde sucede casi todo. Josefina eligió colores neutros para los tapizados de los sillones y las cortinas -gris y negro- que se complementan con los muebles de madera. Arriba del sillón, destacó este cuadro del artista Tomás Espina, que también se integra a los tonos del espacio. La mesa ratona de cuero es una cama de dia de Mies Van der rohe. Me fascinó por su amplitud y su comodidad para apoyar cantidad de libros, revistas o cualquier adorno.

Aquí otro cuadro imponente que ocupa gran parte de la pared. Como verán, los dueños de casa son grandes apasionados del arte. El banco de lapacho debajo del cuadro, también tiene un diseño muy original. Me gustó mucho la geometría de sus patas. ¿Qué les parece?

Llegamos al sector comedor. La mesa redonda de mármol va acompañada de las famosas “sillas tulip”, diseñadas en 1955 por Ero Sarineen. Observen cómo su diseño futurista combina perfectamente con otros materiales más clásicos. Josefina me comenta que este espacio es uno de sus favoritos: “Lo que más me gusta de mi casa es lo práctica que es para recibir gente. Somos muy sociales y siempre hay invitados. Seamos 2 o 20, siempre estamos sentados alrededor de esta mesa. La mesa redonda es todo, y más para compartir comidas largas como a nosotros nos gusta”.

Y aquí la biblioteca. Otro diseño de Mesopotamia, hecha en petiribí y chapa pintada. Una vez más, encontramos un hogar en el que la biblioteca tiene un valor y protagonismo inmenso. Repleta de libros de diseño, literatura, fotos polaroid, objetos únicos y hasta un bar y una moderna cafetera, para acompañar los encuentros inagotables que suceden en este comedor. El jarrón de porcelana pintado a mano en blanco y azul fue un regalo de casamiento de unos amigos polacos: enseguida se transformó en mi objeto preferido al encontrarme con esta biblioteca.

Este es el lugar donde se puede ver un poco de televisión, entre otras cosas. El chester de cuero negro logra darle la elegancia necesaria a este espacio, mientras que el puff repleto de flores y colores rosados le da ese “toque” de color. Observen el detalle de la lampara de pie. ¿Les gusta tanto como a mí?

El escritorio se ubica cerca del comedor sobre la pared, con una mesa amplia de madera y su silla clásica y moderna. Más arte en fotografia para esta pared…

Yo, fanática de las flores en todas sus formas y versiones, adoré este cuadro del artista Juan Becú.

Y por último, les muestro cómo en el dormitorio predominan los colores crudos y toman protagonismo, la lámpara de techo de madera con un diseño nórdico y el respaldo de la cama de capitoné de cuero color camel. Me encanta la elección de estos tonos ya que permiten que no nos cansemos y podamos alternar con algún otro almohadón estampado o de color fuerte.