Crimen significa delito muy grave, en especial el que consiste en matar personas. En el historial del mundo seguimos observando cómo las llamadas fuerzas especiales antidisturbios distorsionan su función, transformándose en represoras y asesinas. Tengo la sensación de que estos grupos, en su deformada mentalidad, son preparados para funcionar como guardaespaldas de los gobernantes de turno y no permitir las protestas por las injusticias que, en general, producen las políticas sin verdadero sentido social en su amplio significado.

    Pienso que hemos llegado a otro de los colmos de los funcionarios. Un gobernador de una provincia argentina ha protagonizado un cruel episodio durante el ejercicio de su poder político. Me refiero al alevoso asesinato de un ciudadano a manos de las fuerzas de seguridad. Viene a mi memoria una nota que escribí hace bastante tiempo y que titulé “¿Quién nos cuida de los que nos cuidan?”, sin mucha sorpresa, pero con asombro, pues episodios de este calibre se han sucedido en nuestro herido país en forma reincidente. Ojalá no perdamos la capacidad de asombrarnos pues, sin darnos cuenta, estaremos asimilándonos a la violencia, injusticia e impunidad.

    Para colmo de males, da la casualidad que el gobernador es, nada menos, que candidato a la presidencia de la Nación. Un hombre de campo diría que el animal por nacer ya viene fallado y se quedaría corto, pues no es un parto, es un proceso eleccionario que, por lo visto, cobija a “pichones de peludos” que son de temer y no desear tener cerca. Disculpas por mi indignación, no quiero ofender al animalito nombrado pues a veces se lo cita como referente de algo dañino.

    Insisto que las fuerzas de seguridad todavía no se han desprendido de la tan tenebrosa y paranoica teoría del enemigo interno. No han asumido en absoluto aquello de que su función primera es la de protección no la de represión. ¿Cuándo tendremos un candidato que comulgue, con la acepción de la palabra que indica compartir o no las ideas del otro, y no que acuda a la comunión para borrar sus pecados de lesa humanidad por haber aniquilado y desaparecido a los que no pensaban como él?