Si creías que Italia era sólo pasta y diversión, estás muy equivocado. Muy cerca de Roma, hay un encantador y tétrico lugar: Parco dei Monstri o el Parque de los Monstruos.

Este parque perteneció durante la era Renacentista a la familia Orsini, y se encuentra ubicado en el pueblo de Bomarzo. Las gigantescas esculturas cobraron vida en 1552, convirtiéndose en algo único en el mundo. La historia va así: Pier Francesco Orsini, un hombre de la nobleza, mandó construir el parque por su amada y difunta esposa. Así, virtió toda su pena y tristeza en estos sagrados jardines.

 

Pirrio Logorio fue el encargado del diseño de todas las criaturas, todas talladas en piedra. Después de la muerte de Orsini, el parque cayó en el olvido hasta que llegó a manos de Giovanni Bettini, 400 años después.

Bettini restauró el parque, en el cual para entonces ya se habían combinado las mágicas creaciones con la obstinada naturaleza en una mezcla fantástica y surreal.

Conforme te adentras en el parque, encontrarás perros de tres cabezas, una casa inclinada, a Afrodita, diosa griega del amor, y muchas, muchas otras maravillosas esculturas.