Las compras por Internet cada vez son más elegidas, no sólo por la comodidad de poder realizar la adquisición desde cualquier lugar, sino también por las promociones y descuentos.
Esta herramienta es una de las más utilizadas por los consumidores, pero también puede ser una de las vías por las que más errores se cometen. Por eso, a la hora de realizar la compra y exponer datos personales en la red, habrá que seguir una serie de pasos para no comprometer la seguridad.
El primer paso que el consumidor debe tener en cuenta es la planificación de la compra. Organizar con tiempo qué elementos son necesarios o deseados permitirá que la compra no sea desmedida, como así también utilizar fechas festivas, como el Día de la Madre, para adquirir mejores descuentos.
El siguiente paso será realizar un recorrido por los diferentes comercios electrónicos y verificar que al final de cada página, en el sector derecho aparezca la autorización de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a través de un código QR con la “Data Fiscal”. Este paso es fundamental, para que el usuario no sea estafado con páginas clandestinas.
Verificadas las compañías, el tiempo que la persona disponga para comparar precios, calidad y beneficios será fundamental, para evitar que la oferta no sea una trampa y no se aleje de los costos exhibidos por los locales comerciales.
Utilizar códigos promocionales es otra de las ventajas poco utilizadas por los consumidores. Se trata de una sección que tienen algunos comercios electrónicos en su buscador y que presenta más descuentos que los exhibidos en sus artículos.
Por último, tener en cuenta que éstas páginas web ofrecen “flash sales”, es decir que durante una cierta franja de tiempo específico la empresa ofrecerá el producto ofertada con un porcentaje de descuento extra o bono de dinero para hacer compras en horarios determinados.
