Si queres estar prevenida ante las infecciones respiratorias que suelen estar a la orden del día en inviernos duros, es posible seguir algunos simples consejos que permitirán tener tu sistema respiratorio fuerte y en condiciones.

Siempre que tengas tiempo, es recomendable caminar. Como se sabe, el ejercicio es saludable para todo, pero el caminar ayuda a oxigenar el cuerpo y fortalece los pulmones.

Ingerir, al menos una vez al día, zumos que contengan vitamina C o consumir frutas. Entre ellas se recomiendan el kiwi, las naranjas y mandarinas, el pomelo y el limón.

Luego, los antibióticos naturales por excelencia que ayudan con tu plan de prevención son el ajo, la cebolla y el limón, consumirlos crudos en forma abundante es lo más aconsejable.

En relación a las infusiones, las estrellas son el eucalipto, la menta  el romero y el escaramujo, este último especialmente rico en vitamina C.

Los pimientos verdes o rojos, los tomates, coles de Bruselas y espinacas también son excelentes aliados.

Un remedio muy eficaz para los procesos gripales, sobre todo si se tiene la oportunidad de agarrarlo desde el principio, es tomar de 6 a 8 veces al día una cuchara sopera de miel con limón. Con este simple consejo, el malestar retrocede rápidamente. 

Por último y si te animas, una alternativa es el jarabe de cebolla. La receta es muy simple, solo se tiene que cortar la cebolla en más rodajas y colocarlas con azúcar en un cuenco de cristal, cubrirlo con un paño y al cabo de unas horas lo habrás obtenido. ¿Te animás a sumar a tu rutina invernal estos consejos?