Se dice que si empezás el año sin deudas, vas a tener prosperidad económica, aunque también dicen que funciona si ponés un anillo de oro en la copa de champagne…También está el mito de la bombacha rosa para el 31, que trae fertilidad y felicidad. Otros dicen que hay que barrer la casa de adentro hacia afuera antes de la medianoche, así se barre lo negativo, dando lugar a que entren solo cosas positivas. Lo mío es así: si hacés orden en el placard, te vas a vestir y sentir esplendida todo el año…

Hay dos lógicas detrás de esta simple tarea: primero, todo aquello que espera inactivo en nuestro placard puede abrigar y alegrar a otros que lo necesitan más. Segundo, un placard ordenado, en el que tus ojos alcanzan a ver todo lo que allí habita, es garantía de un mejor vestir. Cuán incómodas son esas pilas de remeras que nunca usamos al fondo del placard, o esos sacos al final del perchero que no hacen más que mantener apretujados a nuestros sacos preferidos. 

Limpiar el placard requiere de una tarde de arduo trabajo. Pero con buena música, una amiga que te haga compañía y se ría de las barbaridades que alguna vez usaste, podés terminas con tres bolsos de ropa en perfecto estado listas para llevar al Ejército de Salvación o a la parroquia más cercana. 

“Todo lo que no se da, se pierde.” La ciudad de la alegría (película) 

La clave es no aferrarte emocionalmente a las prendas, y tener en claro que eso que se pudre en tu placard podría estar siendo aprovechado por otra persona que lo necesita y la disfrutaría tanto como vos lo hiciste apenas lo compraste. 

No nos sintamos mal con tanto recambio; la moda se basa en el cambio, la vida misma se basa en el cambio y la evolución. Pero hay que mantener esa rueda en movimiento, y un eslabón clave para ese ciclo es regalar todo aquello que a nosotras ya no nos sirve. Mis amigas y yo supimos ser grandes clientas del Ejercito de Salvación, donde podés conseguir una pollera por $10 y un camisón de seda por $30, si tenés buen ojo. En mi época de universitaria, cuando no tenía un sueldo que me permitía comprarme ropa en las tiendas de diseñadores, tenía que esperar a mi cumpleaños o a Navidad. Entonces visitaba el Ejercito, y encontraba grandes tesoros que aún conservo, todo gracias a esas personas que supieron desprenderse de lo que ya no les servía. 

“Comprar poco, elegir bien, y mezclarlo todo.” Vivianne Westwood 

Tips para hacer orden de placard: 

– Si no lo usás hace 2 años, es muy probable que sigas sin usarlo por 20 años más, y eso es una pérdida.  

– Es verdad que todo vuelve, pero solo vale la pena guardar prendas par- Comprar poco y bueno, eso ayuda que no tener un placard lleno de cosas que no usamos. a resuscitarlas más adelante si son de buena calidad y con un muy buen diseño.  

– Soy la primera en sugerir intervenir las prendas que ya no usamos, pero si parece que el cambio no vale el esfuerzo, es que probablemente no lo valga, por lo tanto es mejor regalarla que arruinarla.  

– Si tenés dudas con un vestido de fiesta, maquíllate, emprolijate el peinado, subite a unos tacos, y si aún no te convence, es que ese vestido ya no tiene nada que hacer en tu placard. 

Por: Carlota Maschwitz