Para mí el cilantro es el olor de las calles de Chile de mi infancia. Es eso que amaba y no sabía distinguir del pebre que nos ponían en la mesa junto a las allullas y la mantequilla salada. Es eso mismo que mi papá decía que tenia olor a jabón.  Y también ese sabor que hace que el ceviche sea auténtico. Con él no hay terminos medios: amor u odio.

En mi caso siempre fue amor, y del bueno.

Cilantro, cilantro, cilantro. Seguramente una oda te escribió Neruda pensando en caldos humeantes, en cenas de playa al lado del fuego y escuchando alguna guitarra a lo lejos.

Playa, pescado y cilantro. Es sólo mi mente o la de ustedes también se escapa tras el rumor del mar buscando esa puesta de sol que tenemos guardada en la memoria…

El cilantro es un primo lejano del perejil, parecido pero muy distintos. A la vista similares, al paladar nada que ver.

Si nunca lo han probado, lo mejor es empezar de a poco, con amor para no odiarlo de entrada, pero si al primer bocado les gusta entonces son de los míos.

Como todas las hierbas fui buscando sus virtudes y allí descubrí que está lleno de beneficios, entre los que se les adjudica:

Ser un gran aliado de la digestión, según un estudio de la Universidad de Berkerley parece ser el remedio natural contra la salmonella, antiniflamatorio, bactericida, antigripal. Aparentemente mucho más que un condimento para algunos platos.

Además, también es muy utilizada su semilla que se utiliza seca y se llama coriandro. Otra maravilla de sabor delicioso y exótico.

Si nunca te has animado a cocinar con cilantro te invito a hacer lo mas simple: un buen guacamole, una grandioso ceviche, un pescado al horno y con cautela, irán enamorandote de esta maravillosa hierba.

Mi consejo es que si hay tomate, palta, limón, pescado, queso, o papas, siempre quedará bien.

Ahora vamos a sacarle el jugo y analizarlo:

 

En la degustación:

Cilantro fresco

Aroma: A cítricos, a pasto mojado, a cilantro.

Sabor: A cilantro, uno de esos casos que no se parece a nada. Pero si hilamos fino podemos decir que tiene un cierto parecido al perejil, a la menta, a cítrico.

Textura: fresca, crujiente.

Precio: $20 la planta.

¿Lo llevamos a casa? Sí, empecemos comprando en una verdulería y probemos, primero poco y si nos gusta agregamos más. Su sabor es intenso y único, y muchas veces las personas dicen que no les gusta porque han probado algún plato con demasiado cilantro. Moderación y a disfrutar esta exquisita y fragante hierba.