Soy una vecina de Guaymallén. Vivo hace veinte años en Las Cañas al 300. En todo este tiempo no recuerdo una tormenta que se ensañara tanto con esta zona como la del domingo 25. Arboles caídos, cables desprendidos y calles repletas de hojas fue el triste espectáculo que encontramos en las primeras horas del lunes.
Lo que tampoco recuerdo, en todos estos años, es que un intendente, mucho menos un gobernador, se hiciera presente por el barrio, preocupado por la situación y los problemas de cada vecino. Fue así. Sorpresivamente, el gobernador Julio Cobos y el intendente Juan Manuel García llegaron al lugar, lo recorrieron escuchando a cada uno de nosotros y verificando los trabajos que, desde temprano, estaban llevando a cabo camiones y grúas.
Considero que es una actitud para destacar. Por ello quiero felicitarlos a ambos y, desde estas pocas líneas, agradecerles tan noble gesto.
